Gracias, Rípiga¡¡
Lo más impresionante es como nos concienzamos sobre muchísimas cosas, la política, la ecología (que es validísimo), y lo hacemos tan poco con respecto a esa máquina perfecta que es el cuerpo, a la que le damos caña sin tregua.
Pero, es de sabios reconsiderar, cierto? Ja

Y ahí estamos...