Andi, hola¡¡
La primera pregunta ya te la resolvieron, la segunda creo que me toca, je... porque yo puse la receta.
En ella hay que considear varias cosas, creo.
La primera, es a base de salvados no de harina, y al carecer de gluten, es indispensable agregárselo, en consecuencia, la consistencia -totalmente cierto- no es la de una masa tradicional, como aquella que obtenemos en un pan integral de trigo o una base para pizza.
Sin embargo, te aseguro que sí se integra y es manejable sin que se rompa o desmorone.
Eso me lleva a lo segundo, cada vez estoy más convencida de que la calidad de los ingredientes de los que cada uno dispone hacen la diferencia en muchas cosas.
Te pongo un ejemplo, la harina de quinoa que yo compro, no amarga. Y este es un gustillo que más de uno ha encontrado en la harina que adquiere.
No sé si influya el proveedor (y para acabar de arregalarla, yo vivo en Francia, no en España).
Antes de colgar la receta en el recetario hice 5 "experimentos" distintos, y puse ahí las proporciones que me parecieron que arrojaban la mejor "ecuación" consistencia-sabor.
Pero es probable que con los ingredientes que tú tienes a la mano valga la pena hacer algunas variantes (más de un salvado, menos del otro, más gluten para hacerlas esponjosas y maleables a la hora de amasar).
Yo compro los salvados en Biocoop (por si acaso sirve de algo).
Y algo importante, aunque la masa te parezca "acuosa", es muy probable que una vez la sometas a cocción cambie decida "portarse bien".
Hay quienes los han hecho y les han salido estupendos.
Yo he hecho varias veces la versión salada y la dulce (con choco 70% adentro) y la verdad es que están muy buenos.
Espero haber ayudado un poco con las respuestas¡
Un abrazo
|