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Empezado por Sue34
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La controversia sobre los lácteos frescos enteros
En las primera publicaciones de Montignac, se excluían ciertos alimentos complejos que se llamaban "glúcido-lípidos" porque en su composición poseen tanto glúcidos como lípidos.
Esto es lo que ocurre con los lácteos frescos enteros: contienen glúcidos (la lactosa) y lípidos (la grasa láctea).
Ambos componentes, juntos, podían causar una segregación de insulina elevada, por tanto, deberían eliminarse.
En publicaciones más recientes, Montignac abre la puerta a este tipo de alimentos y permite su consumo. ¿Por qué?.
Bueno, es lógico pensar que la cantidad de lactosa que contiene un yogur entero o una cuajada al final de una comida prótido lípida no será suficiente como para desencadenar una respuesta glucémica que provoque el almacenamiento de las grasas ingeridas.
Sin embargo, para evitar riesgos innecesarios y estancamientos, Ali aconseja prescindir de lácteos no descremados. En caso de tomarlos, preferentemente hacerlo en tentempiés o en comidas lípidas que no contengan grasas saturadas (por ejemplo de pescado), evitarlos en comidas con grasas saturadas y descartarlos del todo en comidas glucídicas.
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Aclaro un poco esto, ante dudas que han surgido.
La clave está en entender bien que los lácteos frescos enteros son un alimento complejo, en el sentido de que en su composición tienen:
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Glúcidos: azúcares, la lactosa, concretamente
-
Lípidos: grasas, la grasa láctea, que es
grasa saturada.
Por lo tanto, el propio alimento en sí ya no sería monty, porque la combinación de ambas cosas, no es adecuada.
Hablamos de la leche entera, los yogures enteros y los quesos frescos enteros (quesos tipo burgos no descremados, los quesos frescos de cabra, los mozzarellas frescos).
De ahí que
en las primeras publicaciones del método montignac, los lácteos frescos enteros se descartaban de la dieta.
Ahora bien,
con el paso de los años, y tras la experiencia del método y las pruebas necesarias para ampliar al máximo la investigación, el propio Montignac permite tomar dichos alimentos. De hecho en sus menús tipo, habla hoy de yogur (a secas, no desnatado), de queso de cabra...
Si pensamos que no es la propia grasa que contiene el alimento lo que preocupa al método, sino el hecho de que además contenga lactosa, glúcido que puede provocar indirectamente el almacenamiento de dichas grasas, lo cierto es que es lógico al mismo tiempo pensar que la cantidad de lactosa que contiene el alimento tampoco será tan importante como para que dicha combinación sea un desastre absoluto.
Es decir, conclusión:
- Si podemos elegir,
mejor tomar los lácteos descremados, pero los lácteos frescos enteros, de forma esporádica y sin abusar, se pueden tomar sin que tengamos que hacer un drama del asunto.
- Por ejemplo, para desayunar, pues mejor tomar la leche desnatada o incluso sin lactosa o de soja. Cuando compramos yogur, lo compraremos preferentemente desnatado.
Pero si nos gusta mucho el yogur griego, por ejemplo, o la cuajada, o el queso de cabra fresco, podemos tomarlo de vez en cuando, sin remordimientos,
y siempre siempre en comidas prótido lípidas (no olvidemos que contienen grasas saturadas) y si acompañamos la comida con una buena cantidad de verdura o ensalada, mejor que mejor. Una forma ideal de comer, por ejemplo, el queso de cabra fresco, es en ensalada, ummm, la ensalada de canónigos y tomates cherry con queso de cabra y buen aceite de oliva, está buenísima.