Te cuento, caliento tres cuatos del litro de leche, antes de que hierva lo retiro del fuego y le pongo el yogur, lo bato con un tenedor suavemente hasta que se deshace y entonces los hecho en unos tarritos de acero inoxidable (no lo he probado en los tarritos por que siempre me ha coincidido que he hecho los dos experimentos juntos), pongo un paño en el marmol, encima los tarritos y los cubro con otro paño y una servilleta para que mantengan el calor y a la mañana siguiente, voalá, parece mágia, ahí está el yogur.
Ya me contarás, buenas noches.