Después del besazo que le plantó Iker Casillas a su novia, la periodista Sara Carbonero mientras le entrevistaba tras disputar el partido que hizo ganar a España merecidamente el Mundial de Fútbol, parece que entre ellos todo sigue igual de bien.
Para muestra de que su relación sigue viento en popa, y al margen de la polémica y duras críticas que han recibido en el transcurso del Mundial, el guardameta y la periodista más
sexy de la tele salieron a cenar como cualquier otra
pareja de enamorados, que disfruta además, de unos merecidos días de descanso.
¡Suenan campanas de
boda!