En verano nos apetece comer alimentos frescos. Tenemos los horarios cambiados, no queremos cocinar y hemos de guardar la línea. Todo ello hace que las cenas sean mucho más ligeras, rápidas y que no engorden. ¡Apúntate las mejores ideas!
De la playa a la piscina, al paseo de la tarde y a las cenas con los amigos. La época estival es la idónea para descansar, visitar nuevos lugares y rodearnos de las personas queridas. Las cenas copiosas no se aconsejan, pues el sol y la playa nos producen un desgaste importante, y el
cuerpo nos pide recetas del todo refrescantes.
Mil clases de ensaladas
Las cenas de
verano adquieren otro sentido. Las ensaladas son siempre una práctica solución todo el año, pero es quizás en estos meses cuando más las degustamos. Además, son sencillas y muy rápidas de preparar y podemos combinarlas con varios ingredientes a la vez.
Añádele tomate, frutos secos, atún y alguna fruta y llevarán las calorías necesarias para quedarnos sin
hambre. Son muy ligeras y nos ayudan a seguir nuestra
dieta también en verano. Las ensaladas de pasta también son perfectas. Las podemos preparar antes de irnos a la playa y la cena ya estará hecha.
No se aconseja incorporar embutidos, ni demasiadas salsas, pues entonces sí podemos ganar algunos kilos, aunque se trate de una ensalada. Basta aliñar con un poco de aceite de oliva, vinagre, salsa de soja y una pizca de sal. Es vital ponerlas durante al menos media hora antes en el frigorífico y estarán buenísimas.
Cremas refrescantes
Las cremas de vegetales y hortalizas son las preferidas del verano. Es una forma diferente y original de comer tales alimentos para toda la familia. Algunos ejemplos son las de zanahorias y calabaza (basta dejarlas en el fuego en una olla y una vez estén tiernas las ponemos en la batidora, junto a un poco de leche y aceite). Tras unos minutos, obtenemos una rica crema a la que podemos añadir alguna especia, como por ejemplo la albahaca. No te olvides de dejarlas en la nevera unas dos horas antes para que estén muy fresquitas.
Pero cremas podemos preparar muchas durante todo este verano. Siempre depende del gusto del consumidor: de espárragos, de calabacín, de champiñones, de guisantes... Todas tienen las vitaminas y minerales que necesitas y cuidan tu línea.
El gazpacho, la solución perfecta
Rápido de elaborar, con muchos ingredientes, fresquito y delicioso. El gazpacho casero es esencial para una rica y ligera cena veraniega. Aún para las que no suelen cocinar, es muy rápido de preparar.
Tan solo hemos de partir a pequeños trozos unos seis tomates, un poco de cebolla, pimientos (rojo y verde, aunque con uno nos sobra), dos pedazos de pan de molde, dos vasos de agua, abundante aceite y algo de vinagre y sal. Lo mezclamos en la batidora y dejamos reposar en la nevera durante toda la tarde. A la hora de servir podemos decorarlo con un poco de menta. Un condimento también refrescante que le da un toque muy especial.
La pasta, siempre nutritiva
La rica pasta ofrece un mundo de posibilidades creativas por descubrir en la cocina. Espaguetis, macarrones, parpadelle, en forma de lazos, en media luna... hay mucho tipos de pasta, pero lo mejor es que las puedes cocinar mezclando toda clase de ingredientes. Añade algo de pescado y un poco de carne para conseguir un plato único y completo.
Un consejo, no te pases con el queso y las salsas especiales para pasta, que es lo que realmente engorda.