Atrás quedaron los tiempos de represión sexual femenina y nuestro cuerpo ofrece muchas zonas que se excitan con facilidad para llegar al orgasmo de forma más rápida. Ya sea sola o en pareja, descubre estas partes erógenas. Te damos algunos trucos para que la masturbación femenina sea más placentera.
¿Ya conoces cuáles son las zonas que te proporcionan máxima excitación? Es fácil. Para ello debes conocer bien tu cuerpo, explóralo, ponte delante de un espejo desnuda, mírate y comprueba los cambios que experimentas, tanto físicos como psíquicos.
Aunque estas zonas dependerán de cada
mujer, los pechos, en especial los pezones; el clítoris; el cuello; los
labios... son las principales fuentes de placer.
Estas zonas deberán ser tocadas de forma que alcancemos grandes sensaciones para llegar al orgasmo. Agarra tus pechos, frota los pezones (verás como se ponen mucho más duros), acaricia el clítoris con tus manos y dedos en diversos movimientos e introduce los dedos en la vagina, con ello aumentamos, poco a poco, nuestra sensibilidad.
Puede ser que la vagina esté algo seca y no facilite la penetración de los dedos. Es hora de lubricarla, mójala con agua, algún gel especial o simplemente con tu propia saliva. Verás que al mojarse se mezcla con tu flujo vaginal y todo es mucho mejor.
El punto G
Hay mujeres que todavía no lo han encontrado. No es imprescindible llegar a él para la masturbación femenina, pero puede ser un estímulo más cuando ya estamos acostumbradas para llegar a un orgasmo e, incluso, multiorgasmo, total.
Lo encontramos en la pared interior de la vagina y en el curso de la uretra, concretamente en la parte posterior del hueso púbico y la zona superior al cervix. Su tamaño varía dependiendo de cada mujer, pero mide más o menos como una moneda de tipo mediano. Llegaremos a él a través de los dedos, notarás una zona redonda (como un pequeño botón), y debe ser tocado con movimientos circulares muy suaves.
Un ambiente de relax
A la hora de masturbarnos, sea por nosotras mismas o por nuestra pareja, hemos de crear un ambiente de relax. Elige el que mejor te vaya, si la cama, el sofá, el suelo, la bañera... relájate y dale vueltas a la imaginación con aquello que te guste más para llegar al clímax mientras vas tocando tus partes erógenas.
Vístete de forma
sexy si lo crees necesario, quédate en ropa interior mientras las vas quitando poco a poco o desnúdate del todo. Elige tu gusto. Puedes ayudarte también de música de fondo, de luz tenue, de
velas, aromas a flores... hay muchas posibilidades.
Juguetes eróticos
Muchas mujeres utilizan juguetes sexuales para masturbarse. Es otra manera de hacerlo donde podemos llegar a estados más placenteros. Sólo tienes que probarlo, seguro que lo pasas bien.
Los más conocidos son los consoladores para la vagina. Suelen ser de diferentes materiales, colores, formas y, sobre todo, tamaño. Los vibradores son geniales porque vibran al apretar un botón y las sensaciones son inimaginables.
Los estimuladores de clítoris son las última
moda. Algunos de estos juguetes hacen la doble función, de forma que podemos introducirlos en la vagina y a la vez tienen una lengüeta que estimula el clítoris.
Recuerda comprar estos juguetes siempre en lugares homologados, y que hayan pasado sus estrictos controles de calidad. ¡Seguro que repites!