Llevas semanas buscando un trabajo a tu medida, y por fin encuentras una oferta que se adapta a tus estudios, experiencia y horarios. Ahora bien, primero debes pasar la prueba de fuego: la entrevista de trabajo.
Tu forma de actuar en una entrevista de trabajo es crucial para conseguir el empleo solicitado. ¡Toma nota de estos consejos y supera la prueba con éxito!
¿Qué me pongo?
Es la eterna pregunta porque seguro que podemos estar horas ante el
armario, eligiendo la vestimenta adecuada. Ya sabes, ni muy
sexy (no te plantes con una minifalda y unos tacones de
plataforma, que no vas a una
fiesta), ni deportiva o hippie (fuera pantalones estropeados, chandals o bambas) debes mostrarte a ti misma con algo que te pondrías en cualquier reunión.
La vestimenta ideal, según temporada, pueden ser unos pantalones estándar de ropa,
botines, botas y zapatos con tacón medio, blusa de algún color que combine con los pantalones o aquel jersey de punto blanco que siempre va con todo. Evita los colores negro y los más chillones (como el rojo, el fucsia o el naranja).
Peinado y maquillaje natural
Para la entrevista de trabajo es mejor optar por un
estilo muy natural. Que potencie lo mejor de ti, pero sin pasarse. Es mejor dejar el pelo suelto si lo tienes liso, cargar de espuma o alisarlo si lo tienes muy
encrespado o rizado e ir muy bien peinada.
Respecto al maquillaje, evita los brillos en los
labios y en los ojos, una base de maquillaje para el rostro bastará con algo de pintura en los
labios y una fina máscara de pestañas.
No hables demasiado
Contesta normalmente a todas las preguntas que se realizan en la entrevista y trata de enfatizar aquellos aspectos de tu currículum que mejor se adaptan al puesto de trabajo. Pero tampoco des muchas pistas... no expliques tu vida, ni anécdotas, pues podemos meter la pata en cualquier momento.
Muestra siempre cierta empatía con la personas que realizan la entrevista, busca algo que sea común... pero sin pasarte, no hagas la pelota, pues se va a notar mucho. Da una imagen seria y profesional, no te rías demasiado ni tampoco seas demasiado abierta.
No des besos si no los dan, siempre es mejor dar la mano, bien apretada, pues transmite confianza y seguridad.
Cuerpo recto y natural
Normalmente, en una entrevista solemos estar sentados ante la persona responsable de Recursos Humanos o gerente. Mantén la posición de las manos abiertas o juntas debajo y no las muevas demasiado. Lo mismo con las
piernas, puedes ir variando de posición, pero pocas veces.
Nunca cruces los brazos ni hagas gestos que denoten aburrimiento, mantente erguida, con el cuerpo y la espalda recta, pero siempre natural.
Mira a los ojos directamente y desvía la mirada pocas veces, sobre todo cuando hablas de ti... pues se dice que quienes no miran fijamente a los ojos no dicen toda la verdad.
¡Esperamos que con estos consejos tengas una buena y provechosa entrevista!