Exfoliación
Antes de que las bajas temperaturas cierren tus poros, es necesario eliminar las células muertas. Emplea un exfoliante muy suave una vez por semana y devolverás la luminosidad al rostro.
Limpieza
Es indispensable eliminar en profundidad cada día, mañana y noche, la suciedad que acumula el rostro. Emplea una leche limpiadora muy suave aplicándola con las yemas de los dedos mediante un ligero masaje. Seguidamente, aplica un tónico sin alcohol con un algodón.
Hidratación con protección
Dos veces al día (al levantarte tras la limpieza y al acostarte tras la misma), aplica una crema hidratante que incluya factor de protección solar mediante un suave masaje con la yema de los dedos sobre rostro y cuello.
Es posible que durante el día puedas sentir sequedad o tirantez en la piel, sobre todo si es seca, nada mejor que llevar en el bolso una buena crema hidratante en monodosis o versión mini para aplicarla según necesidad.
No olvides llevar siempre contigo cacao para los labios, ya que la piel que los cubre es extremadamente delicada y demanda hidratación.
AGRESIONES EXTERNAS
Diversos factores externos pueden dañar el aspecto de tu cutis y comprometer su salud y belleza, descubre cuáles son y las estrategias para salir airosa:
Calefacción
Las calefacciones reducen la humedad ambiental y resecan la piel. Utiliza humidificadores para mantener un correcto nivel de humedad.
Viento
Evita permanecer en espacios abiertos durante demasiado tiempo, el viento reseca la piel.
Sol
Aunque sea invierno, el sol sigue siendo dañino para la piel, no olvides emplear una crema hidratante con factor de protección solar.
Ambientes cargados de humo
Es un hecho que el tabaco reseca la piel, y aunque no seas fumadora, permanecer en ambientes cerrados donde se esté fumando apaga y reseca el cutis.