Si vuestra vida sexual necesita un empujoncito, nada mejor para poneros a tono que disfrutar juntos de masajes sensuales y eróticos que os harán vivir una noche inolvidable y os dejarán con ganas de repetir... ¡Sigue nuestros consejos!
Crear una atmósfera agradable
Antes de empezar cualquier masaje, hemos de crear una ambiente de
relax.
Apaga las luces, enciende
velas, llena la bañera de agua, pon música de fondo... Se trata de estar lo mejor posible para desatar las máximas pasiones. ¡Llegaréis a un bienestar total!
Aceites: productos indispensables
La preparación es fundamental. Necesitamos de los mejores productos para que el masaje sea del todo satisfactorio.
Compra algunos aceites con aromas a rosas, a menta, a vainilla, de miel o bien realiza mezclas
caseras muy fáciles con algunos ingredientes que le van a sorprender y que, además, pueden ser comestibles y afrodisíacos.
Seduce de la mejor forma antes de atacar. Podemos untar con miel la espalda de nuestra
pareja, con nata nuestros pechos, con
chocolate en cuello y glúteos. Y todo ello con las
manos, los dedos, la lengua y la boca... ¡Le va a encantar!
Las zonas más erógenas
Todos tenemos y conocemos las zonas erógenas de cada uno. Pregunta a tu
pareja sobre lo que le puede gustar más, pues la satisfacción será plena y así os enriqueceréis mutuamente.
Un suave masaje por el cuello con besos servirá para calentar motores. Seguidamente, tocaremos la espalda con las
manos y también podemos hacerlo frotando los pechos. Él los notará y a ti te gustará.
Si nos lanzamos, actuaremos directamente en los glúteos con masajes pequeños con las yemas de los dedos. Es hora de utilizar algún aceite y pasar la lengua mientras damos suaves besos. Si nos hacemos masajes a la vez, la pasión aumentará y llegaremos antes a practicar relaciones sexuales.
Por otra parte, es de destacar que a muchos hombres les gustan los masajes en los pies, pues resultan zonas muy erógenas. Chúpalos, se impresionará.
¡Un poco de imaginación!
En las relaciones sexuales más intensas hace falta un poco de imaginación para ser más originales. Coge alguna pluma para masajear las zonas que más les gustan, moja de cava tus pechos mientras te lo bebes, utiliza cubitos de agua para masajear y dejarlo... literalmente helado.
También podemos coger la cera de las
velas para untar el cuerpo y déjate aconsejar por toda clase de
juguetes sexuales de
moda. Ya sabes que el masaje calienta motores y forma parte del juego sexual para lo que sucederá posteriormente.