¡Un café con aceptación!
Andrea Gonzalez-Villablanca l Periodista y columnista chilena » 28/02/2011

En estos meses que llevo junto a quienes son parte de Ninfas de Rokitansky, descubrí sueños que viajan en el olvido de sociedades egoístas y lucrativas.
En estos meses que llevo junto a quienes son parte de Ninfas de Rokitansky, descubrí sueños que viajan en el olvido de sociedades egoístas y lucrativas. Uno de esos sueños es llamado "Aceptación", una palabra que desgarra la verdad de una mujer que no tiene opción de embarazarse.
Mucho hemos trabajado en la investigación de soluciones que se esconden bajo leyes inaceptables y acuerdos entre los que las imponen y quienes pueden dar ese recurso.
Dentro de todo lo que hemos excavado y hace sólo unos días, una de las “ninfas” me comentó haber leído en un artículo sobre “maternidad subrogada”, que dependiendo del caso medico las mujeres pueden acceder a esta alternativa, mediante legislaciones o lineamientos que se planteen ante un comité de ética y ante la Sociedad de Esterilidad y Fertilización, del país de residencia. Sin embargo; el artículo agrega que “Se trata de parejas que consultan y económicamente pueden afrontarlo”…
Una vez más se lucra despiadadamente en base a las carencias que sufren los seres humanos y en este caso mujeres que han visto su maternidad en manos de los inalcanzables avances de la medicina.
El dilema surge cuando no existen planteamientos que respalden el bienestar de todos quienes conformamos una sociedad. Lo cierto es que cada día abundan los casos olvidados y quienes sufren esa desdicha... ven sus sueños retardados.
Conocer a estas mujeres ha sido más enriquecedor de lo que imaginé y han surgido diálogos que aunque puedan sonar feroces son una luz de realidad. Siempre he manifestado mi interés en la evolución femenina y en la actitud que ha asumido una verdadera hembra en los tiempos de hoy, donde ya no es necesario tener una pareja para conformar una familia; Sin embargo, mi formación conservadora me exige y satisface la idea de que un niño debe llegar al mundo dentro de un matrimonio bien constituido y en un ambiente que le otorgue absolutamente todo lo que necesita para convertirse en un ser humano bien criado…
Quizás esa idea nos asusta cuando optamos por una carrera que más que equilibrio nos entrega desequilibrios y tras conocer profundamente la sociedad que nos tocó vivir. Es ahí cuando descubrimos que bajo nuestro sólido autoconocimiento, ¡no somos capaces! y responsablemente renunciamos a lo que al parecer “todas” quieren en algún momento y desesperadamente se apegan a lo desconocido...
Después de ese análisis y de confesar lo que somos y a la vez no somos capaces de concretar en este paso por la vida, admito que esas ideas excesivas de buscar convertirse en madre, no las comparto en lo absoluto y más después de escuchar a otra de las “ninfas de rokitansky”, que con apenas 19 años me dijo “Este síndrome me ha enseñado a valorar y enriquecer cada día más lo que ya tengo”.
Wow!!! Así he pensado toda la vida y el día que decidí convertirme en devota de la religión creada por mi misma, lo comprendí aún más. Digo todo esto, porque el tema que hoy comparto junto a mi vanilla latte es “La Aceptación” y hoy luego de tantas historias que he ido orientando en estos meses, recordé cuando otra “ninfa” de 38 años me dice: “Estoy aterrada con la palabra rechazo… Quiero lograr embarazarme para que los hombres me acepten”. No puedo negar que mis ojos se inundaron en lagrimas, pero que esa frase ahogada en debilidad y cero valor propio... me entrego la fortaleza para expresar: “Aún no te das cuenta la mujer que eres, no permitas que los deseos de otros protagonicen tu vida”.
Hoy, su camino es distinto, sin espinas clavadas en la garganta y conociendo los millones de significados que tiene la palabra “madre”… pues en esta nube de pensamientos y sin excusas para postergarnos, nos engrandece más asumir que… Existen tantos niños desvalidos en países que prefieren crear congresos para producir energía nuclear que para producir un salvavidas al sufrimiento de la soledad que invade la infancia de sus naciones. Existen millones de hogares con niñas abandonadas y esperando una oportunidad para sonreír. Existen sobrinas, hermanas, vecinas y desconocidas que esperan por “La Aceptación” y nos enseñan que el significado y su entendimiento nos pueden hacer tremendamente feliz si tomamos la decisión de aceptarnos, como “las elegidas” y valorar lo bello y único que la vida nos dio.
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