La variedad
La variedad en la dieta es fundamental para evitar la monotonía y a su vez obtener los nutrientes necesarios para adelgazar con salud.
De esta forma, si se ha tomado carne en la comida, será ideal no volver a consumirla en la cena y optar por una reconfortante crema de verduras, o si se prefiere, una ensalada, antes de degustar un buen pescado al vapor, al horno o en papillote que puede complementarse con un lácteo descremado para ayudar a conciliar el sueño.
Los platos únicos son una buena solución para una comida o cena informal, elabora una ensalada con algunas patatas cocidas, arroz, legumbres o pasta, con unos tacos de pechuga de pavo a la parrilla o pollo asado frío, lechugas variadas y algunas aceitunas, adereza con una vinagreta ligera o una salsa de yogur baja en grasa. A no ser que se prefiera optar por hacer una versión marinera añadiendo unos mejillones al natural, atún, unas gambas cocidas… las combinaciones son infinitas.
El equilibrio
Así mismo, es necesario que exista un buen equilibrio entre hidratos de carbono, grasas y proteínas en la dieta diaria. Convierte el desayuno en la comida principal del día y disfruta de ella, debe ser abundante y completa, siendo el momento ideal para consumir hidratos de carbono complejos como los cereales integrales o pan integral de semillas, complementados con proteína baja en grasas (queso fresco, pechuga de pavo, leche/yogur descremados…) y fruta fresca.
Si para la comida se ha preparado una saciante ensalada de arroz o pasta, asegúrate que consumirás una fuente proteica en la cena, por ejemplo, pechuga de pavo o pollo a la parrilla aromatizada con hierbas, o un pescado. Recuerda que siempre puedes acompañarlos con hortalizas frescas o una parrillada de verduras, las cuales asegurarán el aporte imprescindible de fibras, vitaminas y minerales.
Puede darse el caso que la comida haya sido algo más grasienta de lo habitual, en ese caso, opta por una merienda a base de fruta fresca y una cena aligerada en grasas con métodos de cocción sencillos, al horno, al vapor, a la plancha, en papillote… Recuerda que una de las mejores estrategias para adelgazar, es convertir el desayuno en la comida principal, la más copiosa, optando por cenas más ligeras, siendo recomendable repartir las calorías diarias en 5 tomas, desayuno abundante, comida normal y cena ligera, añadiendo un par de tentempiés, uno entre el desayuno y la comida y otro a media tarde.
En cualquier caso, debes saber que la recomendación de los expertos en nutrición, es que un plan de adelgazamiento debe aportar como mínimo 1200 kcal diarias para las mujeres, a fin de que la pérdida de peso sea duradera. Las dietas demasiado bajas en calorías, además de que deben ser supervisadas por un especialista, no funcionan a largo plazo, ya que desde el punto de vista biológico, el organismo reacciona acumulando grasas y ofreciendo una mayor resistencia al adelgazamiento.