5 comidas diarias y una dieta rica en vitaminas A y C te ayudarán a no engordar y evitar una posible recaída.
La nueva Ley Antitabaco ha provocado, entre otras cosas, que con el nuevo año muchos se hayan decidido a dejar de fumar. Pero una de las dificultades que suele presentarse ante su deshabituación es un trastorno alimenticio, ya que al ser el tabaco un estimulante del
metabolismo, el
cuerpo pasa a gastar menos calorías, a lo que se une la frecuente práctica de combatir la
ansiedad con la comida, por lo que
es muy habitual que la báscula refleje algunos kilos de más.
Los nutricionistas de
DietaGourmet, empresa de restauración sana a domicilio, desean compartir una serie de recomendaciones prácticas que facilitarán el abandono de este hábito tan perjudicial sin ganar ningún kilo de más por el camino.
Varios de los componentes del tabaco provocan la destrucción del retinol (vitamina A) y del ácido ascórbico (vitamina C), componentes fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo humano. Su carencia es mucho más perjudicial para un fumador, ya que la vitamina A, entre otras cosas, favorece la protección de los pulmones, mientras que la vitamina C actúa de antioxidante, previniendo la aparición de sustancias cancerígenas. Alimentos como
la zanahoria, el hígado, el brócoli o la espinaca son ricos en retinol, mientras que estos dos últimos, además de otros como
el pimiento, y los cítricos en general, lo son en ácido ascórbico.
5 comidas diarias
Por otro lado es muy común que las personas que desean abandonar el tabaco experimenten
ansiedad, sensación que generalmente combaten comiendo. Para evitar la ingesta excesiva de alimentos, se recomienda
repartir las comidas a 5 diarias, sin aumentar la cantidad, de tal forma que la sensación de saciedad se mantenga todo el día.
Las
infusiones ayudan a calmar la
ansiedad, al contrario que el té o el café. Si mascar chicle o chupar caramelos te calma la
ansiedad, evita los que contienen azúcar.
Igualmente es aconsejable un cambio, en la medida de lo posible, de los hábitos relacionados con el tabaco, para evitar la asociación y que surja la necesidad de fumar.