Todavía estás a tiempo de comenzar el verano con un par de tallas menos. Pon en práctica estos consejos y verás los resultados.
Con la llegada del buen tiempo, a todos nos asustan esos kilitos que nos sobran pero antes de ponernos en marcha con la llamada “operación bikini” debemos tener en cuenta que
recurrir a las dietas rápidas es siempre un error, pues su efecto rebote consigue agravar aún más los problemas de sobrepeso.
Aún estamos a tiempo de empezar el
verano ¡¡con un par de tallas menos!! Lo conseguiremos siempre que nuestra dieta vaya enfocada a
quemar las reservas de grasa de nuestro
cuerpo y consiga mantener intacta nuestra musculatura para que nuestros propios músculos nos ayuden en la tarea de quemar la grasa de reserva.
Los dietistas de
menudiet.es nos dan las pautas para reducir notablemente nuestro volumen corporal antes de la llegada del
verano:
1. No olvides el desayuno
Es conocido que según las estadísticas las personas que no desayunan tienen mayor tendencia al sobrepeso.
Esta primera comida del día es
especialmente importante para activar el metabolismo, mantener estables los niveles de azúcar en sangre y vencer la ansiedad a últimas horas del día. Es importante incluir lácteos desnatados, pan integral o cereales y fruta.
2. Hacer tomas ligeras a media mañana y en la merienda
Tenemos que tener en cuenta que
cuando comemos nuestro metabolismo comienza a trabajar y esto conlleva un gasto de energía (calorías).
Es por ello, que tomar alimentos muy ligeros entre horas como son frutas bajas en azúcares, yogures desnatados, queso fresco 0% o fiambre de pavo en cantidad moderada no sólo nos nutre ¡sino que conseguiremos restar calorías y con ello quemar las reservas de grasa!
3. Elige un menú adecuado
En las comidas,
reduce el pan y limita las raciones de pastas, arroces y legumbres a 3 raciones/semana (una de cada uno de los alimentos citados) y opta el resto de días por platos a base de verduras y hortalizas como primeros platos. Éstos deben ir acompañados con un segundo plato a base de
proteína ligera de buena calidad como son las carnes magras, pescados, mariscos y huevos.
En las cenas,
evita los alimentos grasos y los hidratos de carbono como pan, azúcares, cereales, galletas, pastas, arroces y legumbres para evitar que se acumulen en forma de grasa durante las horas de sueño. Los menús más adecuados para las cenas constan de un primer plato a base de verduras y hortalizas y un segundo plato a base de pollo, pavo, pescado blanco, marisco o huevo.
4. Atiende a tus apetencias
Para conseguir éxito con la dieta quemagrasa
la constancia es realmente importante. Para ello tenemos que encontrar la dieta que más se adapte a nuestros gustos, incluir variedad de
recetas ligeras pero sabrosas y
permitirnos ciertos caprichos ocasionalmente que nos permitan romper la monotonía y seguir fuertes ante nuestro reto.
Para conseguir este equilibrio sin truncar nuestro objetivo, es recomendable apoyarse en el dietista para que sea él quien marque los límites.
5. Combina ejercicio cardiovascular con ejercicios de fuerza
Aumentar el gasto calórico de nuestro
cuerpo a través del ejercicio físico no tiene que resultar una tarea tediosa. Para los amantes del deporte hay un sinfín de opciones como la natación, el aerobic, footing, etc.
Para aquellos a los que no les gusta el deporte, proponemos
un plan sencillo de ejercicios:
- Caminar a ritmo ligero (45 min) 3 días por semana.
- Combinación de ejercicios estáticos (sentadillas, abdominales y brazos) en casa con ayuda de unas mancuernas y una alfombrilla. (30 min) 2 días por semana.
6. No descuides tu piel
Mantenernos hidratados consigue mejorar notablemente el aspecto y la firmeza de la piel, además previene la aparición de estrías. Algo tan sencillo como
aplicarnos cada día una crema hidratante nos ayudará a enfrentarnos mejor al bañador.
Para combatir la
celulitis y la piel de naranja se recomienda aplicar las cremas (bien sean hidratantes o anticelulíticas)
tras una ducha con agua fresquita, masajeando enérgicamente la piel desde los tobillos hasta las caderas. De este modo conseguiremos mejorar la circulación, el drenaje y la retención de líquidos mejorando notablemente el aspecto de la piel.
7. Toma líquidos
Muy relacionado con el punto anterior está la ingesta de líquidos que nos ayudará a mejorar la retención de líquidos y con ello, la antiestética hinchazón a nivel de rodillas y tobillos que tiende a aparecer en los meses de calor.
Si el objetivo es
adelgazar es mejor
huir de zumos de frutas que aportan azúcares simples, y optar por agua,
infusiones fresquitas o heladas con sacarina e incluso refrescos sin azúcar (mejor sin gas).