Es el momento de decir adiós a esos kilitos de más y a la retención de líquidos. ¡Ficha estos consejos!
¿Agobiada porque tu
figura refleja los caprichos que te has dado durante el invierno? Tranquila, unos sencillos
consejos depurativos te ayudarán a acabar con esa incómoda sensación de hinchazón y con las grasas acumuladas. ¡Toma nota!
1. Libérate de
toxinas evitando las carnes rojas. Sustitúyelas por carne magra de pavo o pollo, ¡te sentirás mucho más ligera y dirás adiós a las digestiones pesadas!
2. Olvídate de la freidora y elige los alimentos cocinados
a la plancha, al vapor, al horno, en papillote…
3. Carga la cesta de la compra con
frutas, verduras, hortalizas… ¡Son tus aliadas!
4. No desprecies los frutos secos, es cierto que son muy calóricos pero también muy sanos, constituyen una fuente de
fibra y aportan a tu alimentación proteínas de origen vegetal y grasas saludables, así que incorpóralos a tu
dieta en cantidades controladas. Eso sí,
elige el fruto al natural y pasa de los fritos y/o salados.
5. Pásate a los
cereales integrales y al
pan integral, te ayudarán a funcionar como un reloj y su fibra evitará que tu cuerpo almacene toxinas y grasas que no necesita.
6. Los refrescos azucarados y bebidas gaseosas solo aportan calorías vacías y una dosis nada despreciable de hinchazón.
Apuesta por los zumos de frutas frescas y jugos de verduras, te encantarán si los tomas bien fresquitos.
7. El agua es la bebida depurativa por excelencia, no te olvides de ella. Recuerda que
debes beber al menos 1,5 litros de agua diarios, preferiblemente embotellada y baja en sodio.
8. Convéncete, para depurar tu organismo debes
renunciar a las sustancias estimulantes como el alcohol, el tabaco o el café, así como la sal, las especias picantes y los alimentos en conserva.
9. A estas alturas seguro que conoces las bondades del té verde. Los
antioxidantes que posee y su efecto depurativo te ayudarán eliminar de tu cuerpo lo que no necesita.
Sustituye el café por té verde y en poco tiempo descubrirás lo bien que te sientes.
10. Acelera el proceso depurativo y ayúdate aún más a quemar las grasas indeseables tomando en ayunas el
zumo de un pomelo rebajado con agua y un buen chorro de limón.