¿Tienes un estilo propio, informal, muy joven y actual? ¿Te horrorizan los peinados demasiado elaborados y los recogidos clásicos? Te damos varias ideas de peinados que podrás adaptar a tu estilo y personalidad, para que te sientas tú misma.
Cómo llevar el
pelo ese día tan especial es algo en lo que piensa cualquier
novia. El
peinado debe ir
acorde a tu estilo y al conjunto de la imagen que hayas escogido, más o menos clásica, romántica o atrevida. Un
término medio, entre la simple melena suelta y los recogidos impecables y espectaculares, puede ser una buena opción.
Resultan cómodos y siempre aportan un
toque diferente y original. Son los llamados recogidos
“informales” que reúnen el encanto de un
peinado diferente y especial con la ventaja de que con ellos te verás natural y con la combinación justa entre elegancia y sencillez. Si estás pensando en tu boda, prueba alguna de estas ideas que podrás llevar a cabo tu misma.
Recogidos bajos
Son discretos, favorecedores y muy fáciles de hacer. Cepilla bien tu cabello y ahuécalo ligeramente (con tus propios dedos y con la cabeza hacia abajo). Haz una coleta baja y no demasiado pegada a la nuca.
A continuación tienes
dos opciones, retorcerla y enrollarla sobre sí misma sujetándola con horquillas o meter la punta hacia adentro juntándola con la base (con la misma goma) y creando una graciosa “bola” perfecta para poner algún adorno como pequeñas flores o una discreta redecilla hecha con cuentas de cristal. Tienes que conseguir que la parte superior del
peinado no se apelmace. Para ello vuelve a ahuecar con ayuda de un peine de púas grandes y separadas y si se escapa algún mechón, ¡no importa!, retuércelo con gracia y quedará muy natural.
Recogidos altos
No tienen porqué ser el típico “moño” estirado. Puedes hacer algunos muy
juveniles. Por ejemplo prueba a recoger el
pelo en una coleta alta, enróllala formando un “nido” y haz que la punta sobresalga desde el interior del recogido. Separa las puntas de los cabellos de la coleta y “desordénalas” fijándolas con un poco de cera o gel. El recogido con ese toque “punki” acompañado de un
flequillo desestructurado resultará de lo más original.
En el extremo opuesto puedes optar por un recogido de
aires “retro”. Para conseguirlo peina el cabello dividiéndolo en mechones. A continuación coge cada uno de ellos y súbelos hasta la coronilla (sin tensarlos). Ve uniéndolos con ayuda de horquillas que luego podrás tapar con un pequeño tocado. Deja algún mechón suelto y tendrás un
peinado de lo más romántico.
Semirecogidos
Son perfectos, especialmente si tienes media melena, porque
permiten mil formas y originales diseños. La idea es recoger sólo la parte superior del cabello, dejando el resto en una melena cuidada y natural. Si tu
pelo es ondulado ¡potencia tus bucles!.
Puedes recoger la mitad en una coleta alta dividiéndola en mechones y formando ondas en cada uno de ellos. La “cascada” de bucles creará un bonito efecto al juntarse con el resto (no importa que la melena sea lisa; el contraste quedará bien).
También dan mucho juego los
mechones cruzados, es decir, con el
pelo peinado y la raya al medio, coge un mechón de la derecha y crúzalo hacia la izquierda y viceversa. En pocos segundos tendrás una original forma trenzada que puedes detener a la altura que quieras, por ejemplo, dejarla hasta la nuca y el resto suelto. Otra posibilidad es iniciar el cruce de cabellos desde la mitad de la cabeza dejando, en la parte de delantera, un gracioso
flequillo ladeado. Así combinarás a la perfección las formas clásicas con las más rompedoras.
Trenzas
Ofrecen infinidad de alternativas y siempre aportan un
toque juvenil y “cándido”, muy adecuado para
peinados para
novias. Si tienes el
pelo largo y con mucho cuerpo, una sencilla trenza ladeada y floja te quedará genial (muy bonitas cuando van adornadas con perlitas, cristales o flores pequeñas). También resultan muy favorecedoras cuando se utilizan para crear “efecto diadema”. El
pelo suelto y natural con una trenza que vaya de sien a sien es un
peinado cómodo y con mucho encanto, con o sin
flequillo.
Otra
idea puede ser unir dos pequeñas y finas trenzas, hechas con algunos mechones laterales, juntándolas a la altura de la nuca o de la coronilla, según prefieras. Enmarcan el rostro y permiten dejar el resto de la melena libre creando un favorecedor efecto de medio recogido.