Disponer en tu hogar de un botiquín básico de plantas es casi imprescindible, pues de forma suave y natural, ayuda e incluso puede llegar a resolver diversas dolencias.
Pasiflora
Reduce el estrés y estados de ansiedad.
Es ideal en tisana para ayudar a relajarse y disfrutar de un placentero sueño.
Melisa
Indicada en casos de nerviosismo.
Su suave efecto relajante hace que pueda tomarse en forma de tisana a lo largo del día.
Caléndula
Muy eficaz en quemaduras, cortes, contusiones y eccemas.
Se aplica la decocción de la planta con una gasa sobre la zona afectada.
Eufrasia
Muy indicada para cuidar la salud de los ojos y párpados, mejorando notablemente la hinchazón ocular y la conjuntivitis alérgica.
Se aplica en forma de colirio, baños oculares y gránulos de homeopatía.
Cola de caballo
Su acción es diurética, cicatrizante, antifúngica y antihemorrágica.
Muy indicada para cuidar la piel y en casos de retención de líquidos. Preserva la salud de las vías urinarias.
Cardo mariano
Es la planta protectora y regeneradora del hígado por excelencia.
Mejora la capacidad del hígado para eliminas toxinas e impurezas y contrarresta los efectos de intoxicaciones.
Ideal en tisana en ayunas, antes de las comidas o antes de ir a la cama.
Combinada con menta piperita se puede producir un aumento de la eficacia.
Saúco
Tomada esta planta en forma de tisana alivia gripes, catarros y alergias respiratorias.
Malva
Gran aliada en el tratamiento de infecciones respiratorias e irritación de garganta.
Tomillo
Acción antiséptica.
Perfecto en el tratamiento de resfriados y catarros.