¿Será Charlene Wittstock la futura Grace Kelly de Mónaco?
Cada vez queda menos para la esperada boda entre
Charlene Wittstock y
Alberto de Mónaco. Cincuenta y cinco años han pasado, nada más y nada menos, desde que una novia bajara las escaleras de mármol del Palacio de los Grimaldi:
la inolvidable Grace Kelly.
¿Cómo será la boda?
Alberto de Mónaco ha dicho que quiere que su
boda con Charlene Wittstock sea sencilla. Habría que ver lo que entiende este chico por sencilla, porque vamos, un bodorrio con 4000 invitados, dos conciertos, dos días de fiesta, el patrocinio de una marca de champán y otra de coches de alta gama, mención aparte las exclusivas y reportajes que han ofrecido a los
mass media de todo el mundo… sencilla, sencilla… Lo que se dice sencilla… y lo que el resto de los mortales entienden por sencilla no es.
Sin embargo, el príncipe ha declarado que se trata de "
una fiesta para que se conozca mejor Mónaco, más allá de estereotipos y de un reflejo de la época, y por eso queremos compartir este momento con toda la población". ¿Más allá de estereotipos?
Más de 4000 invitados luciendo sus mejores galas, todos los ciudadanos pendientes del enlace, exclusivas y entrevistas en diferentes medios… ¡este chico sí que sabe romper con lo preestablecido! Vamos, nada que ver su boda con el resto de bodas reales… Muy original, sí señor.