La NASA recomienda 26 minutos diarios de siesta para afrontar el día a día.
El 11 de julio se celebra, en nuestro país,
San Benito Abad. ¿Sabes quién era?: pues ni más ni menos que el creador de la
tradición más arraigada en España, la siesta.
Muchos son los seguidores de este ritual casi mágico y alzan su voz para reivindicar que
la siesta debería ser considerada bien de interés “científico” nacional. Por un lado,
por ser un emblema más de la cultura ibérica, por otro,
por el creciente respaldo que organismos científicos le dan a algo tan simple como “echarse una cabezadita”. La siesta más típica y valorada, la "Made in Spain", cruza fronteras y se convierte en un bien exportable del que todos aseguran que ofrece un bienestar incomparable a cualquier otra solución médica.
Los beneficios
Médicos y científicos señalan que la siesta produce innumerables beneficios para la
salud. Entre ellos, cabe destacar:
- no sufrir problemas cardíacos;
- disminuír la mortalidad coronaria;
- liberar tensiones;
- rendir mucho más en el trabajo y en los estudios.
Sin embargo las ventajas de esta práctica no terminan ahí. El experto en trastornos del sueño, el doctor
Pedro Mayoral asevera: “
la siesta controlada es muy importante para recuperar las funciones cognitivas, mejorar el rendimiento y reforzar el estado de alerta”.