¡No permitas que los rigores del verano se la jueguen a tu pelo! Unas sencillas y eficaces claves conseguirán que tu cabello se mantenga brillante y protegido toda la temporada.
Aún estás a tiempo de prevenir antes de curar. Basta con
unas pautas básicas para cuidar el
cabello durante el
verano de los dañinos rayos UVA/B, el cloro y el salitre, exceso de viento, altas temperaturas… y evitar los consabidos estragos que causarán a la vuelta del
verano.
Así, los profesionales de
Oliveras, firma de estilismo en peluquería, estética y
maquillaje, nos sugiere unas sencillas pero eficaces pautas para mantener nuestro
cabello protegido y radiante durante todo el
verano:
Hidratar y nutrir
Hidratar y nutrir es la regla básica y fundamental. En
verano debemos hacer más hincapié en la nutrición, pues el
cabello tiende a deshidratarse y debilitarse, por lo que necesita un extra de nutrición.
Proteger
Como segunda regla fundamental,
proteger nuestro
cabello de los rayos ultravioleta, pues el
cabello también sufre daños irreparables -igual que la piel- y envejece, se deshidrata y pierde su brillo natural.
Asegúrate de
protegerlo de manera física con pañuelos o sombreros, unido a la aplicación de productos protectores solares antes de la exposición al sol. Dentro de la gama de protectores solares, elige los que posean aceites protectores por su poder adicional nutriente y altamente hidratante.
Lavado correcto
Un buen lavado resulta indispensable, utilizando en
verano un champú específico contra los daños solares, sin embargo no debes hacerlo diariamente. La frecuencia debe ser de 2-3 días. Recuerda tratar el
cabello desde la raíz empezando por una buena aplicación del champú. Un gesto básico que solemos hacer mal. Para empezar,
basta con un solo lavado y aclarado, utilizando una pequeña nuez de producto aplicada masajeando especialmente el cuero cabelludo -ya que sobre el
cabello ya actúa el champú durante el aclarado-.
¡Truco!: Para evitar aplicar demasiado champú,
utiliza un dosificador para que nos permita repartirlo por todas las zonas del cuero cabelludo. Es una manera de tratar bien esta zona y de ahorrar producto, ya que mezclaremos, en el aplicador, una dosis de champú y una de agua en
cabello seco.
Acondicionado
Tan importante es un lavado correcto como el acondicionado y nutrición posterior. Así, la
mascarilla la aplicaremos de medios a puntas para reparar el
cabello dañado. Además, acaba la rutina de lavado con un
spray para recuperar la estructura capilar y eliminar los residuos del cloro y la sal.
Coloración capilar
Respecto a la aplicación de tintes o mechas antes de exponernos al sol, es muy recomendable emplear
productos naturales y tintes sin amoniaco. En concreto, los expertos de Oliveras proponen un reflejo natural a través de la aplicación de un gel natural que se extiende con espátula y logra aclarar dos tonos, sin pigmento artificial y, en consecuencia, sin daño capilar.
Más brillo
El
cabello reseco pierde brillo y los tonos se opacan, para evitarlo el “
aceite de argán” aplicado tras el lavado a modo de mascarilla, es el mejor potenciador de brillo que existe.
Alejarlo del calor
En cuanto al secador, planchas y tenacillas,
no se debe superar los 10 minutos con el secado. Todo lo que sobrepase ese tiempo está dañando el
cabello. Respecto a la plancha, hay que utilizarla con cuidado, solo para pequeños toques.
Receta nutritiva intensiva
Para melenas largas y castigadas, nutre tu
cabello a base de una mezcla aplicada en caliente de
aceites esenciales y productos naturales (aguacate, bergamota, flor de naranjo…). Y para potenciar los resultados, realizaremos un masaje estimulante del cuero cabelludo. Así conseguiremos enriquecer la
queratina capilar natural de nuestro
cabello y ganar brillo y elasticidad.
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