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Sin parar de crecer

Zoila Cainero » 17/08/2011

Sin Esmeralda me hubiera quedado en la música de los 90 (aunque la de los 80 siempre me gustó más). Nunca hubiera puesto mi atención en Selena Gómez, Justin Bieber, Miley Cyrus ni en Demi Lovato, cuyas voces adolescentes motivan el interés de mi chica de 8 abriles, por el inglés. Superando con creces mi graznar desentonado y masticado de “El Viejo Mc Donald”.

Sin Esmeralda me hubiera quedado en la música de los 90 (aunque la de los 80 siempre me gustó más). Nunca hubiera puesto mi atención en Selena Gómez, Justin Bieber, Miley Cyrus ni en Demi Lovato, cuyas voces adolescentes motivan el interés de mi chica de 8 abriles, por el inglés. Superando con creces mi graznar desentonado y masticado de "El Viejo Mc Donald".

Pensaría en "Loco Por Ti", "Casado con Hijos" y "Sexo in The City" como series graciosas y nada sabría de los Hechiceros de Waverly Place, de los gemelos Zac y Cody y menos aún de la "dulce y tierna Gracy". Programas que mi chica disfruta y cuyas conductas a veces quiere imitar, estrellándose con la mami poco graciosa que también puedo sacar cuando se le va la mano.

Sin Esmeralda hubiera estado metida entre papeles, dejado pasar a Harry Potter 7, en 3D y no habría vibrado con la cara lampiña de Lord Voldemort acercándose peligrosamente a la mía, mientras mi peque, con sus lentes singulares, esquivaba a la voraz boa Naguini.  Sin la informada Esmeralda, no me encontraría hoy deseando ver Los Pitufos en su próximo estreno y tal vez estuviera interesada en alguna peliculilla de miedo, que pagaría con mi insomnio.

Esmeralda me mantiene viva cuando, osada, se monta en una cuatrimoto o me enseña su clavado (previo giro) en la piscina. La veo encantada en sus poses de gimnasta, cuando parada de cabeza aplaude con sus pies y cual araña humana se acerca a darme sus patitas.

Verla crecer es una gozada. Conocer sus gustos y preferencias, toda una experiencia. Encaminarla un gran reto. Despertarla día a día, un enorme privilegio. ¡Gracias hijita por irradiar mi vida!, poniéndome color, música y piel de gallina.
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