Seguro que te apetece prolongar al máximo ese bonito tono de piel dorada y aterciopelada que resulta de lo más atractivo y que tantas horas al sol te ha costado. Quieres presumir de moreno un poquito más ¡toma nota!
Aunque sea una evidencia, hay que recordar que la mejor fórmula para conseguir un
bronceado duradero es tomar las debidas precauciones a la hora de disfrutar del sol, de manera que los baños solares no supongan una agresión para nuestra epidermis. Una
adecuada protección, con el factor idóneo para nuestro tipo de piel, y una
profunda hidratación posterior son el mejor remedio preventivo para un moreno bonito, uniforme y duradero.
Pero por mucho que nos empeñemos, la capa externa de la piel se renueva de manera progresiva y ese favorecedor tono dorado irá desapareciendo a medida que avancen las semanas. Para mantenerlo el máximo tiempo posible tendrás que
mimar tu piel desde el exterior, con cuidados específicos, y también desde el interior con una alimentación adecuada que incluya la ingesta de abundantes líquidos y de
alimentos ricos en vitaminas y betacarotenos capaces de estimular la producción melanina, responsable del
bronceado cutáneo.
Cuidados básicos
Tras esos días maravillosos de playa y piscina tu piel necesita un
tratamiento express que restablezca su equilibrio y que haga que luzca tersa y luminosa por más tiempo. Para ello, el primer paso es realizar una
suave exfoliación corporal y facial que facilite la renovación natural de las células. No creas que con ello “eliminarás” más
bronceado. Al contrario de lo que pudiera parecer, al deshacerte de estas células externas “muertas” (siempre con un exfoliante muy suave) evitarás el aspecto de piel descamada y apagada, reavivando el favorecedor y saludable color dorado y consiguiendo un tono, tal vez algo menos intenso, pero mucho más bonito, sin
manchas y sin los antiestéticos pedacitos de piel que se van desprendiendo de forma progresiva.
El segundo paso y, sin duda el más importante para prolongar el
bronceado, es la
HIDRATACIÓN. Tras el
verano, tu piel pide a gritos una hidratación profunda que le devuelva su equilibrio y su elasticidad, algo que puedes conseguir aplicando alguna de las cremas específicas
“after sun”. Tras la exfoliación, este tipo de cremas penetra en las capas más profundas y “alivian” a la piel de la acción de los rayos solares.
Hidratar y nutrir, son las claves para mantener un suave, irresistible y envidiable aspecto veraniego. Utiliza tratamientos específicos ultrahidratantes después de tu ducha diaria y aplica alguna crema o serum nutritivo para alimentar en profundidad cara y
cuerpo.
Alimentos aliados
Son muchos los productos naturales que pueden ayudarte a la hora de prolongar tu
bronceado. Determinadas frutas, verduras y hortalizas contienen vitaminas, minerales y otras sustancias que nutren la piel desde el interior contribuyendo a su buen aspecto. Especialmente recomendables son
aquellas ricas en betacarotenos como la zanahoria, las espinacas, las acelgas, el
melón, el melocotón, y las que son fuente de
vitaminas como E y C, de alto poder
antioxidante, especialmente cítricos,
kiwi, mango, tomates y fresas entre otros.
Por otra parte, la avanzada
nutricosmética actual pone a tu alcance distintos preparados, principalmente en forma de
cápsulas, que, basándose en las propiedades de estos alimentos, están pensados y elaborados con el objetivo de conseguir prolongar tu
bronceado de manera efectiva.
Elijas la opción que elijas,
la ingesta de abundante agua resultará esencial para mantener el buen tono y el aspecto saludable e hidratado de tu piel.
Un toque de maquillaje
Ningún maquillaje puede sustituir ese dorado natural del
bronceado pero puede ayudar a resaltarlo. Los
polvos iluminadores o con un ligero tono terracota son un magnífico aliado para, con un simple retoque, devolver luminosidad a ese moreno que empieza a debilitarse. Un consejo: mientras quede moreno, olvida las bases de maquillaje.