¿El verano ha dejado tu piel seca y sin vida? ¿No sabes cómo prepararla para el frío invierno? Presta más atención al cuidado de tu dermis y conseguirás una piel de cine.
El
verano ha quedado atrás pero tu
piel aún no se ha recuperado de los efectos del sol y, ahora, no cuenta con el apoyo diario de las
cremas hidratantes y de
protección solar que han ayudado todo el periodo estival a mantenerla tersa e hidratada.
¿Notas tu
piel tirante? ¿Sin
elasticidad? Necesita que la mimes más de lo habitual y, para ello, debes tener en cuenta que se aproxima el
invierno, otra de las etapas más difíciles para mantener la
piel perfecta ya que las temperaturas extremas, el
viento y la
humedad propician la
deshidratación, causando que tu dermis esté
seca y sin vida.
¿Quieres saber como lucir una
piel de seda? ¡Comienza a cuidarla en
otoño y lo conseguirás!
Antes de nada debes conocer qué
factores perjudican a la
piel, seguro que más de uno te sorprenderá:
- El clima: las temperaturas extremas, tanto frío como calor, provocan una mayor deshidratación de la dermis. Tampoco ayudan a tener una piel perfecta el viento y la humedad. Por todo esto, en invierno y verano verás a tu piel languidecer.
- Los medicamentos: si eres alérgica y tomas corticoesteroides notarás los efectos negativos de este tipo de medicamentos en tu piel.
- Los rayos solares: los ultravioleta deterioran la textura de la dermis porque producen pérdida de colágeno. ¡El Sol hace estragos!
- Tabaco: si fumas debes saber que la nicotina provoca deficiencias en el riego sanguíneo que favorecen la aparición de arrugas.
- Contaminación: si vives en una ciudad con un nivel de contaminación alto las toxinas se acumularán en los poros de tu piel y se irritará.
- El estrés: puede producir que aparezcan manchas y deshidratación.
¿Qué debes hacer para evitar los efectos indeseados de tus hábitos y del clima?
Si no quieres ver como tu
piel se deteriora día a día perdiendo
brillo y
elasticidad debes seguir unos
consejos básicos en tu día a día que te ayudarán a superar el
otoño y el
invierno con la
piel de una
estrella, suave y sedosa:
- Cuidado con el maquillaje: debes retirarlo con una crema limpiadora poco agresiva y aplicar una crema hidratante a diario sobre tu rostro.
- Hazte una exfoliación: eliminando las células muertas mejoras el aspecto de tu piel, tanto en el rostro como en el resto del cuerpo. ¡Así eliminarás las pieles muertas y dañadas por el Sol este verano!
- Bebe agua: consumir al menos dos litros de agua al día logrará que estés hidratada por dentro y por fuera.
- Consume vitamina A y C: Si fumas es la mejor solución para evitar sus efectos negativos en la piel.
- Cremas hidratantes: aplica lociones adecuadas para cada parte de tu cuerpo. Es importante que tengan vitaminas A y E, ácidos grasos y lácticos, aloe vera y minerales.
- Higiene diaria: evita los jabones perfumados y con colorantes que perjudican a las defensas cutáneas. No te duches con agua muy caliente y no olvides que todas las partes de tu cuerpo son importantes y se merecen un cuidado especial, incluidos tus pies.
- Protege tu piel: no olvides que los rayos ultravioleta están presentes en todas las épocas del año. Aplícate protector solar en las horas centrales del día para evitar quemarte… ¡incluso en invierno!
- Cúbrete: el viento daña tu piel y para evitarlo debes cubrir las partes de tu cuerpo que sean más sensibles a sus agresiones.
En casa tienes la solución
¿No puedes gastar mucho en cremas? ¡No te preocupes! Algunos de los
alimentos que sueles tener en tu nevera te pueden ayudar a mejorar la
hidratación de tu
piel. Si tienes el rostro áspero y seco aplícate una mascarilla de
yogur natural no azucarado durante 5 minutos una vez a la semana. ¡Notarás la diferencia!
Si lo que quieres es hidratar el resto de tu cuerpo mezcla un
plátano maduro con yogur o
miel. Extiende el resultado sobre tu dermis y aclárala con agua. Además puedes
exfoliar tu cuerpo mezclando
café con tu crema hidratante. Frota tu cuerpo con la mezcla y acabarás con las impurezas de tu
piel. ¡No dudes en utilizar
trucos caseros!