Como estaba previsto, la
duquesa de Alba y
Alfonso Díez se han dado el sí quiero, el 5 de octubre a las 13:00 horas en el palacio sevillano de las Dueñas.
Los invitados fueron llegando desde primera hora de la mañana hasta la residencia de doña Cayetana, quien lució para este día tan especial un diseño de
Victorio y Lucchino de
estilo romántico,
realizado en gasa de seda natural de color rosa coquillage y encaje de Balencie al mismo tono.
Un banquete con sabor andaluz
Tras la ceremonia religiosa, oficiada por el sacerdote Ignacio Sánchez-Galp y que tuvo lugar en el mismo escenario en el que la duquesa contrajo matrimonio con su primer marido y padre de sus hijos, todos los invitados disfrutaron de
un cóctel informal compuesto por un gazpacho, rindiendo homenaje a su tierra, para seguir con ajoblanco, arroz con bogavante y solomillo Wellington, también conocido como solomillo envuelto en hojaldre. Antes del postre, consistente en arroz con leche y tocino de cielo, un sorbete.
Todo ello se ha servido en
una vajilla que le han regalado especialmente para la ocasión y que está inspirada en la primera que se hizo en la Cartuja de Sevilla en 1847.
El baile de Cayetana
Tras finalizar la ceremonia religiosa y antes de dar comienzo el banquete nupcial, doña Cayetana y su ya marido, Alfonso Díez,
salieron a saludar a la gente que aguardaba paciente en la puerta del Palacio de las Dueñas, donde la duquesa, que salió del brazo de su marido,
tiró su ramo de flores entre la gente y una joven que se encontraba en primera fila cogió el bouquet, que seguro guardará a buen recaudo.
Pero además de cientos de personas, también había grupos rocieros y entre ellos se encontraba
“Siempre así” que la cantó una sevillana. La duquesa,
radiante y feliz,
no dudó en descalzarse y ponerse a bailar, mientras que Alfonso daba las palmas.
Como curiosidad, decir que doña Cayetana está muy pendiente de los medios y de la gente y
pidió 100 pizzas para todos ellos como agradecimiento por las muestras de cariño recibidas en este día tan especial para ella.