La Princesa de Asturias estaba radiante con un traje tweed de cuadros.
El que Letizia se lleva mal con sus cuñadas, las Infantas Elena y Cristina es un rumor que se ha extendido, pero sin embargo estas imágenes del desfile del Día de la Hispanidad dejan a este bulo sin argumentos, ya que pudimos ver a la
Princesa de Asturias mirando con complicidad a Doña Elena, que volvió a lucir el traje que llevó en la
boda de su hermana, hace ahora 14 años.
Sabiendo que su
look iba a ser analizado al máximo,
Letizia dejó en el armario los pantalones y lució un traje tweed de falda y chaqueta de cuadros en tonos rosas, acompañado por una blusa en color rosa. Por su parte, el Príncipe Felipe eligió un traje sastre oscuro.
Doña Cristina se decantó por los tonos beige y dorados, tan de
moda esta temporada, y no se separó de su marido Iñaki Urdangarín.
De azul la Reina, discreta y elegante, mientras que
el Rey llevaba el traje de Jefe de las Fuerzas Armadas, ayudado por un bastón, pues el Monarca no puede permanecer en pie durante mucho tiempo, es por eso que por primera vez,
Don Juan Carlos ha pasado revista a las tropas en un vehículo. Además, también es el primer año que
se han colocado sillas en el palco presidencial para que el monarca español, que ha precisado de la ayuda de una muleta para caminar, pudiera descansar durante el desfile, aunque es cierto que ha estado de pie la mayor parte del tiempo.
Se limitó el besamanos
Tras el desfile, los Reyes, acompañados de los
Príncipes de Asturias, la Infanta Elena y los Duques de Palma
ofrecieron la tradicional recepción en el Palacio Real. El proceso de recuperación de
Don Juan Carlos tras su reciente intervención quirúrgica no le permite estar mucho tiempo de pie, lo que le ha obligado a limitar el “besamanos”, en el que saludan de forma individual a cada uno de los asistentes, por un saludo general a las principales autoridades.