Está triunfando y este invierno lo seguirá haciendo. Las pasarelas coinciden en que la coleta baja es uno de los peinados estrella de esta temporada. ¿Quieres descubrir sus claves y todas sus versiones?
Fácil, cómoda, favorecedora y capaz de adaptarse a cualquier estilo
Es
tan práctica que te harás adicta. Fácil de hacer, cómoda de llevar, muy favorecedora y capaz de adaptarse al
estilo de cada mujer. Cuando encuentres el tuyo, verás cómo recurres a este peinado en múltiples ocasiones. Impecable y perfectamente estirada, más o menos deshecha, con volumen, ladeada sobre el hombro, cayendo en un coqueto bucle, formando parte de un mini recogido… algo tan sencillo ofrece acabados muy diversos, idóneos para crear un
look único y personal.
Si tienes el pelo largo o una media melena lisa te quedará muy bien la coleta baja clásica, sujeta desde la nuca. Para que luzca perfecta,
cepilla el cabello y coloca la goma justo en la nuca así conseguirás una óptima fijación. Haciendo la raya a un lado (en el momento del cepillado) darás un aire nuevo, súper de moda, a este tradicional peinado. Además, si quieres, puedes aplicar un poco de gel o gomina en la parte superior para obtener un acabado impecable.
Otra posibilidad es crear un bonito contraste entre el liso absoluto de tu cabeza y la propia coleta, aportándole a ésta volumen extra. Puedes, por ejemplo,
cardar ligeramente las puntas o bien darle forma, desde la base, con ayuda de un secador ahuecando las raíces. Más sencillo todavía es aplicar, a todo el cabello ya recogido, un poco de espuma y moldearlo con tus propios dedos. El resultado será una
coleta juvenil y original y un peinado apto para cualquier ocasión.
Descubre las claves del peinado de la temporada
Si buscas un
estilo más “casual” en el que no falte
un toque chic y bohemio, lo tuyo es la coleta más suelta, ligeramente deshecha. Es perfecta para cabellos ondulados y en caso de cortes a capas o desestructurados. Se trata de
colocar la goma o pasador tres o cuatro dedos más abajo de la nuca, a la altura que prefieras. Con este sencillo gesto conseguirás que tu peinado cambie, presentando un
look totalmente distinto al de la coleta perfectamente estirada.
En este supuesto también tienes distintas opciones. Puedes hacerla
ladeada, dejándola caer sobre un hombro para un acabado que transmita dulzura y romanticismo; dejar bonitos mechones sueltos (prueba a ondularlos ligeramente con tus propios dedos) o llenar tu coleta de movimiento ondulando las puntas.
Si te decides por este
look, ten en cuenta que la coleta formará parte del conjunto del peinado, es decir, no puedes descuidar la parte de arriba. El
flequillo, los mechones laterales e incluso la zona de la coronilla son importantes para un resultado final armonioso.
Algunas posibilidades para sacar el máximo partido a tu coleta baja son:
- Peinar el cabello boca abajo, separando los distintos mechones con ayuda de tus dedos y recogerlo con tus manos (no con el cepillo). Verás como aumenta su volumen y queda muy suelta y natural.
- Cardar ligeramente la zona de la coronilla antes de hacer la coleta baja. El resultado será una curiosa combinación entre sencillez y sofisticación.
- Enmarcar el rostro dando forma al flequillo (por ejemplo peinándolo al lado opuesto al de la coleta si ésta cae en un hombro).
- Marcar las capas o mechones sueltos. Al hacer la coleta baja, no te empeñes en intentar “domar” el pelo que no puedes recoger. Déjalo suelto e incluso potencia su presencia con espuma y/o secador. El peinado quedará divertido, fresco y juvenil.
Antes de dar por concluido tu peinado
recuerda no “estropearlo” con una goma no adecuada. Elige siempre una que no dañe tu cabello (especialmente al quitarla). Además podrás volverla “invisible” cubriéndola con un mechón de tu propio pelo, una opción que queda muy bonita. Si lo prefieres, puedes elegir un adorno que personalice el resultado:
un lazo, cinta o pasador y si te decides por la coleta baja, recuerda que queda genial con algún complemento como
una diadema o una coqueta boina ladeada, perfecta para este
invierno.