Desde los más discretos hasta los que son talla XXL, los tocados aportan un toque de sofisticación a cualquier indumentaria. Gustos aparte, hay que saber llevarlos y no a todo el mundo le favorecen. El protocolo indica que el tocado
debe ir acorde con el evento y con la hora en que se celebre, siendo adecuados los de mayor tamaño para las mañanas y los más pequeños para eventos de tarde/noche. Los entendidos afirman, además, que la sombra que proyecta el tocado sobre la cara
debe cubrir únicamente los ojos, salvo que se lleve ladeado. En este caso, el lado correcto en el que lucirlo es el derecho.
En forma de pamela o sombrero, tipo casquete, con plumas, flores, adornos en pedrería, con tul o redecilla…
los modelos son tan variados como las personas que los llevan con más o menos gracia.
Las bodas reales son un escaparate magnífico para observar las últimas tendencias en este adorno para el pelo que puede convertirse el centro de todas las miradas (para bien o para mal). En una de las más recientes, la de
Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, la sobrina del príncipe,
Carlota Casiraghi, deslumbró con su elegante tocado de sencilla diadema y glamurosa redecilla que le daba un toque de misterio y encanto. Su madre, Carolina, eligió una original pamela, al igual que
Máxima de Holanda, aunque ambas con un estilo muy diferente.
La princesa
Mary de Dinamarca se arriesgó con un tocado llamativo en el que combinaba un sombrero ladeado y una flor de tamaño considerable. A unos gustó y a otros no, pero hay que reconocer que a ella en general los tocados le favorecen. Su preferido es uno más discreto, de flores y pegado a la cabeza, que ha lucido en todos los bautizos de sus hijos (se ve que le tiene aprecio).
Otra pasarela de lujo para observar de cerca las últimas tendencias en cuanto a tocados fue la boda de
Kate Middleton y el príncipe Guillermo, en la que más de uno se quedó sin palabras ante los que lucieron las hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson,
Eugenia y Beatriz (un pecado de juventud). En el otro extremo, nuestra princesa
Letizia, muy poco dada a cubrir su cabeza, pero que, para esta ocasión, eligió un elegante sombrero con cierto aire retro, muy
british, a juego con su vestido.
Por supuesto, la reina Isabel acudió al enlace con sombrero, esta vez en color amarillo. Por las pamelas apostaron Camila Parker (en tamaño maxi), Victoria de Suecia y una elegantísima princesa Charlene de Mónaco.
La española Miriam González, esposa del vice primer ministro británico Nick Clegg, llamó la atención con un
look atrevido y con un original tocado mezcla de turbante (lo último en moda) y gran flor en tonos rojos y naranjas, un ejemplo de que se puede arriesgar y acertar sin faltar al buen gusto. Otro de los tocados más comentados fue el de la por entonces embarazadísima
Victoria Beckham, en discreto color negro y muy favorecedor.
Para todas
No sólo la realeza se ha apuntado a la moda de los tocados. También actrices y famosas en general lucen en ocasiones especiales y eventos sus mejores galas completándolas con un adorno, más o menos discreto, en sus cabezas.
Sarah Jessica Parker y Liz Hurley apuestan por los tocados cuanto más grandes mejor. Otras como
Scarlett Johansson prefieren los tipo diadema o los pequeños casquetes laterales.
En el panorama nacional también l
a alta sociedad y nuestras famosas eligen el tocado para las ocasiones señaladas: Carmen Lomana, Paloma Cuevas, Nuria March,
Nati Abascal, Genoveva Casanova, Alejandra Rojas o
Laura Ponte son algunas de las caras más conocidas que lucen con estilo propio sus originales tocados.