Contratar los servicios de
un personal shopper profesional sigue teniendo un precio elevado, pero ha dejado de ser un lujo exclusivo sólo apto para celebrities. La creciente importancia de la imagen y, en muchas ocasiones, la falta de tiempo han hecho que en los últimos años contar con la ayuda de un
personal shopper no sea algo tan extraño o elitista. De hecho, no sólo las boutiques más exclusivas, sino también conocidas marcas y grandes almacenes, ofrecen a sus clientes la posibilidad de tener acceso a un asesoramiento personalizado a la hora de realizar sus
compras.
Sentirte como Pretty woman eligiendo vestidos y complementos de ensueño que te van como un guante es una de esas imágenes maravillosas que pueden convertirse en realidad poniéndote en manos de uno de estos profesionales del estilismo que, en la mayoría de los casos,
trabajan de forma independiente o a través de agencias especializadas.
¿Qué ofrecen?
Se trata de un servicio absolutamente personalizado, por lo que el primer paso al contratar a un
personal shopper consistirá en realizar una extensa entrevista en la que él o ella
tomará nota de tus gustos personales, el tipo de actividad laboral que desarrollas, tu entorno, tus
hobbies… Además, sus acertados consejos partirán de un detallado
estudio morfológico en el que señalará tus características físicas, tus atractivos a potenciar y los pequeños
defectos que habrá que procurar disimular.
Otro de los puntos básicos, antes de iniciar el
shopping, será llevar cabo
una cuidadosa y personalizada carta de colores, es decir, atendiendo a los principios fundamentales de la colorimetría y teniendo en cuenta tus rasgos personales (color de piel, de ojos y de cabello) establecerá una lista de aquellos tonos que más te favorecen y otra con los que debes limitar.
Estos dos informes son sus armas de trabajo para ayudarte a conseguir un objetivo: estar siempre impecable, respetando tu propio
estilo y adaptándose en lo posible a tu presupuesto.
Partiendo de esta valiosa información, el
personal shopper puede ofrecerte distintas
alternativas. Una de las más demandadas es
la asesoría integral de imagen, un completo análisis no sólo de tu vestuario, sino de todos aquellos aspectos que inciden en la imagen que proyectas: ropa, complementos,
maquillaje,
peluquería… pero el
personal shopper no es sólo un asesor, su objetivo es ayudarte en tus compras, por lo que, otro de sus servicios básicos es revisar tu
armario para delimitar
qué prendas imprescindibles te faltan, cuáles te sobran, cómo sacar un mejor partido a lo que ya tienes y qué necesitas para disponer de uno de esos
envidiables fondos que nunca pasan de moda.
Desde este punto de vista, un
personal shopper es un gasto elevado pero que puede resultar muy rentable si te indica las tres prendas que faltan para que tu armario cuente con los
must de cada temporada.
Sus servicios son muy variados. Junto a los ya descritos, otra de sus principales misiones es
acompañarte en tus compras. Según tus gustos y necesidades pueden diseñarte un recorrido personalizado por tu ciudad que incluya paradas en aquellas tiendas (también outlets) perfectas para ti. Tienen sus propios
circuitos de media jornada o día completo: lujo, moda
vintage, complementos y accesorios, moda
sport… lo que quieras, y si buscas moda internacional, también hay
personal shoppers que se encargan de conseguir aquel detalle o prenda exclusiva a lo largo y ancho del planeta.
Su apoyo puede ser requerido sólo para momentos puntuales (
una boda, un evento al que quieres asistir impecable, un viaje muy especial) o como una costumbre, cada temporada a la hora de renovar tu vestuario. También empieza a ser habitual contratarlo, simplemente, para ir de compras
aprovechando el tiempo al máximo y consiguiendo que la tarde resulte de lo más productiva. Si además, quieres darte un capricho y disfrutar de un día de puro
glamour, muchas de las agencias especializadas en estos servicios ofrecen la posibilidad de hacer
el exclusivo circuito de compras en coche privado y con chófer ¿Qué más se puede pedir?
¿Cuánto cuesta?
Tener a un experto asesor que te ayude a encontrar tu look ideal mientras compras
no es barato, pero puede resultar interesante. Los orígenes de la figura del
personal shopper hay que buscarlos
en Nueva York, en la década de los ochenta y en aquellas
mujeres ejecutivas trabajadoras que necesitaban estar impecables y que no tenían tiempo para pensar en qué ponerse. Hoy en día, los precios de esta asesoría de imagen y de compras son muy variables.
Para hacernos una idea, se puede establecer
una tarifa mínima de 50 € hora (siempre reduciéndose proporcionalmente entre mayor sea el tiempo contratado). Por ejemplo, una revisión de armario con primera conversación y dos horas de compras, ronda los 150 €; un estudio de colorimetría oscila entre los 50 y los 80 €; un informe final con análisis morfológico y de colores ronda los 100 € y una ruta de compras por tiendas seleccionadas en compañía del
personal shopper de entre dos y tres horas cuesta unos 150-200 € (
más económico para mini grupos). ¿Te animas?