Verano, la estación ideal para dar rienda a la pasión y desinhibirte ya está aquí. En
pareja o en soltería, es el mejor momento para
olvidarte de esos complejos que no te dejan ser tú misma para poder disfrutar a tope.
La base para seducir no es el físico, sino la
autoestima y
sensualidad que desprendas. Los clásicos,
una mirada coqueta, un roce en la mano y muchas risas siempre funcionan pues se crea una armonía entre la pareja irresistible para ese hombre que te trae de cabeza. Para ello, lo mejor es dejar los complejos y malos rollos en casa, estar predispuesta a pasarlo bien y sobre todo irradiar optimismo.
Los juegos de la
seducción nos agradan tanto a mujeres como a hombres. ¿A quién no le gusta un halago, una sensación de atracción hacia el sexo opuesto? Es agradable notar que la otra persona te mira con interés, con admiración y con
deseo.
Pero
la imagen que mostramos también es importante, ya que dice mucho de nosotras y es nuestra carta de presentación, por lo que hay que tener presente qué tipo de
cita o evento es al que vamos a acudir, y mostrar una imagen consecuente.
No es lo mismo quedar para un
brunch que para tomar una copa por la noche en una terraza. Lo importante es resultar
sexy, sin caer en la vulgaridad: cuidar el
maquillaje y mostrar
un look sugerente, recuerda que es más sexy dejar algo a la imaginación que mostrarlo todo, y además un look demasiado atrevido puede dar una imagen equivocada de nuestra persona.
En definitiva, maquillaje sin excesos, un perfume agradable y ligero para la época estival, una melena cuidada y
un look natural es una buena forma de empezar.
A la hora de la verdad, lo mejor es
ser espontánea y natural, dejando caer mediante el lenguaje no verbal que estamos muy interesadas en esa persona: un roce con la rodilla o la mano, atusarnos el
cabello, una mirada intensa en un silencio… hay un sinfín de encantos que podemos explotar en una primera cita.
Si tienes pareja estable, el verano es un buen momento para sacar a relucir el por qué te enamoraste de esa persona, recordar buenos momentos, reíros y sobre todo darle un nuevo aire a la relación con planes diferentes y
disfrutando del tiempo de ocio al máximo. Preparar una cena romántica seguida de una noche de copas, apuntarse a una fiesta para relacionaros en otro lugar que no sea en casa, renovar la
lencería y enfundarte en ese vestido nuevo que te sienta tan bien, hará que vuestra actitud sea positiva y podáis renovar verano tras verano el amor.
Pero sobre todo,
estar orgullosas de nuestra personalidad, actuar sin complejos y con ganas de divertirnos es la fórmula mágica para tener a tus pies a ese hombre encantador con el que vas a disfrutar de una fantástica velada. ¡Sólo tienes que proponértelo y a disfrutar del verano!