
Gtres
Discutir y debatir sobre cualquier tema es una forma de diálogo posible y necesaria, pero hemos de evitar que se convierta en una batalla campal entre interlocutores. Aclarar lo expuesto, saber escuchar y suavizar los gestos, son algunas de las claves principales para reforzar el diálogo como vía de comunicación sin llegar a enfados, es cuestión de “aprender a discutir”.
No tardará en llegar el momento en que nos veamos sumergidos en una discusión, en ese momento será muy positivo recordar algunos trucos y claves para evitar enfados innecesarios y obtener un beneficio para ambas partes implicadas en la discusión:
Posponer
Con frecuencia las diferencias de opinión son lo que desencadena muchas veces una discusión. Si ésta se convierte en una discusión acalorada poco provechosa y negativa, lo más conveniente sin duda será dejarla en ese momento y reanudarla en otro más propicio.
Centrar el tema
Es importante concretar, centrar el tema y aclarar siempre lo expuesto, permitirá de esta forma seguir el hilo de la conversación y nos ayudará a avanzar en ella.
Igualmente, la búsqueda de afinidades entre las partes evitará rupturas y reforzará el diálogo.
Conviene elegir las palabras concretas y adecuadas para evitar malentendidos que lleven a la ruptura de la conversación, sobre todo cuando son temas delicados que afectan a una o ambas partes.
Evita provocar
Alzar la voz en exceso o por el contrario hablar demasiado bajo, gesticular frunciendo el ceño o no mirar a los ojos del interlocutor, son factores que pueden dificultar el diálogo y desencadenar una fuerte discusión.
RESPETO
Sobre todas las cosas, una discusión debe partir de la base del “respeto”, con descalificativos personales no conseguirás nada positivo, exponer tus necesidades y opiniones desde un lenguaje correcto y con una actitud serena es la vía de diálogo más productiva.