Este fruto que nos ofrece el nogal es conocido y consumido desde hace miles de años, siendo un alimento básico en la alimentación.
Hoy en día, hombres y mujeres preocupados por mantener la línea y con la creencia errónea de que las grasas contenidas en este fruto podrían elevar sus niveles de colesterol, el consumo de nueces y otras variedades de frutas secas se han visto limitados para “ocasiones especiales”.
Sin embargo, después del aceite de oliva, los expertos pueden aconsejar las nueces para luchar contra las enfermedades cardiovasculares, ya que los estudios realizados hablan por si solos, revelando que dentro del marco de una alimentación equilibrada, las personas que consumen nueces más de 5 veces por semana tienen un menor riesgo de padecer enfermedades coronarias que aquéllas que comen nueces solo una vez por semana.
La nuez es un alimento altamente energético y cardiosaludable, rico en grasas de tipo “insaturado”, vitaminas del grupo B, fósforo, hierro, cobre, potasio y proteínas, sin olvidar que al ser un fruto seco que se consume en crudo prioritariamente, conserva una importante cantidad de vitamina E, cuyas virtudes antioxidantes son muy beneficiosas para el sistema cardiovascular.
Es cierto que su contenido calórico es elevado, más de 600 kcal por 100 gramos, pero consumidas en cantidades moderadas disminuyendo el porcentaje de kcal procedentes de las grasas saturadas, pueden y deben formar parte de una alimentación equilibrada y también enfocada a perder peso.