Cómo aplicarla correctamente
La mascarilla debe aplicarse tras la limpieza facial, de ese modo sus principios activos penetrarán con mayor facilidad.
Con la piel limpia aplícala según las instrucciones de uso indicadas en el envase, evitando el contacto con zonas sensibles como el contorno de ojos y labios.
Los tiempos de exposición recomendados, oscilan entre 5 y 20 minutos, los cuales debes permanecer relajada.
Después retira la mascarilla asegurándote de que no quede ningún resto, lo puedes hacer con un pañuelo de papel o con agua fría.
Seca la piel con una toalla limpia mediante ligeros toques (sin restregar) y aplica un poco de tónico a toquecitos con un disco de algodón.
El momento ideal de aplicación
Elige un momento del día tranquilo para que puedas relajarte y olvidarte del estrés y las prisas el tiempo de exposición de la mascarilla. De ese modo obtendrás un beneficio mayor, te permitirá relajarte y combatir el estrés que tanto daña el aspecto de tu piel, consiguiendo potenciar el efecto de la mascarilla.
Es perfecto elegir una mañana o una tarde a la semana para ti, para mimarte y disfrutar con tus rituales de belleza, manicura, pedicura, mascarilla… te ayudará a desconectar y a sentirte más guapa, con energías renovadas.
La frecuencia de aplicación
Como regla general es ideal ponerse la mascarilla al menos 1 vez por semana, de lo contrario los efectos benéficos y de tratamiento de la misma no se percibirán con la intensidad deseada.