El turismo de sol y playa no es sólo cosa de una temporada concreta del año, la isla de Gran Canaria (España) le ofrece la posibilidad de vivir las navidades que siempre hubiera querido: sol, playa y ambiente navideño al máximo.
Para ello, la isla se viste de fiesta y tradición, y todo el mundo aporta una idea ingeniosa para hacer que el espíritu navideño fluya en el ambiente.
Cada pequeño rincón mantiene un espacio propio y muy singular de la recreación del nacimiento de Jesús. Mientras se aprovecha de los 24 grados de temperatura ambiental bronceándose al sol, puede comprobar cómo ‘maestros’ de la escultura en arena han construido, en la Playa de las Canteras, un belén con ese material, una obra espectacular y diferente a cualquiera que haya podido contemplar.
Su destino vacacional puede convertirse en un verdadero recorrido por esta isla en busca, no sólo de playas en las que aprovechar la buena temperatura, sino también adentrarse en sus costumbres y tradiciones más arraigadas.
Eso le ayudará a descubrir sus rincones más atractivos, las playas de arena más blanca y aguas cristalinas en cualquiera de sus recorridos, sin olvidar que es Navidad.
ILUMINACIÓN DE HIDRÓGENO
Vivir una Navidad diferente en la isla no es difícil, no sólo porque le alejará de temperaturas invernales, sino porque su atención al medio ambiente le permitirá contemplar un árbol iluminado con hidrógeno en la capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria. Una decoración realizada a partir de material reciclado en el municipio próximo de Telde.
Como no sólo de belenes está cuajada la Navidad, en la plaza de Santa Ana de la capital grancanaria se alzará el tercer árbol de Navidad del mundo, iluminado con energía generada a partir de hidrógeno, que además de producir un ahorro eléctrico no contamina el medio ambiente. Los otros lugares donde han lucido este tipo de ornamentos han sido Londres, que encendió el primero en Trafalgar Square en 2004, y Sacramento, en California, que lo hicieron en 2006.
Se trata de un abeto de diez metros de altura que se instala en el centro de la fachada de las Casas Consistoriales y permite ahorrarle a la atmósfera la emisión de 1.440 kilogramos de CO2.
La diferencia también la asume Gran Canaria en la decoración de uno de sus municipios: Telde, donde los adornos navideños que engalanan la zona peatonal de San Gregorio se han realizado con material reciclado.
La Dirección General de Desarrollo Local es quien ha puesto en marcha esta iniciativa en la que toda la decoración está basada en material reciclado, haciendo hincapié en los materiales de desecho de las áreas municipales: folios, carpetas, garrafas, archivadores, cajas, botes, bolsas, etc.
BELENES VIVIENTES
Entre baño y baño, puede mantener su espíritu navideño visitando el municipio de San Bartolomé de Tirajana, uno de los que mayor número de actividades ofrece en estas fechas.
En él es tradición la representación de un belén viviente, pero además podrá visitar el belén del Templo Ecuménico del Salvador y el de las Casas Consistoriales de Tunte.
Contando con la diversidad de paisajes que le ofrece la isla no debe perderse una visita al Puerto de Mogán, uno de los enclaves más pintorescos y acogedores del sur grancanario, conocido como la Venecia canaria.
Además de un lugar perfecto donde hacer una parada y descansar en una de sus terrazas, bajo las casas de colores que se alinean en calles que buscan el muelle, puede contemplar dos belenes: bellísimo el viviente de Veneguera y no menos espectacular es el que se coloca en la Iglesia de San Antonio, levantada en 1814.
Agüimes es otro de los municipios de la isla que merece la pena una visita. En 1981 fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional el Templo Parroquial de San Sebastián. En Navidad celebran un auto sacramental, donde la gente de la villa son los actores protagonistas del mismo.
LA TRADICIÓN
Una de las tradiciones de esta bella isla española es, sin levantarse de la toalla, contemplar el tradicional belén de arena en la Playa de las Canteras. Todo un clásico, que revive cada año gracias a la habilidad de consumados escultores de la playa, que transforman la superficie en una verdadera obra de arte.
Es el belén más popular fuera de la isla y se va creando desde mediados del mes de diciembre en esta emblemática playa de Las Palmas de Gran Canaria. El inicio de esta imaginativa idea se remonta a casi treinta años atrás, cuando el artista canario Etual Ojeda comenzó a trabajar en la escultura en arena distintos pasajes bíblicos.
Sus esculturas se centraban en el Portal de Belén, con la típica estampa de la Virgen María, San José y el Niño, aunque cada año sumaba elementos distintos. Cada año, el tamaño era mayor y se comenzó a contar con la colaboración de otros escultores, hasta alcanzar la dimensión internacional que tiene hoy.
En definitiva, la isla le ofrece una Navidad diferente en las que el sol, las playas y la tradición puede vivirlas con intensidad.