La falta de tiempo, la comodidad o si la cocina no es una de tus pasiones, puede producir que en tu nevera y despensa abunden los productos congelados y precocinados en lugar de alimentos frescos y productos de temporada. Sin embargo, debes saber que en menos de 30 minutos puedes tener lista una sana y atractiva comida o cena para toda la familia o para tus invitados. ¿La clave? Organización.
Compra inteligente
Evita introducir en el carro de la compra pizzas, patatas fritas y demás productos precocinados y refinados, es el primer paso para comenzar a cambiar tus comidas por opciones mucho más sanas.
Elige alimentos de temporada y apuesta por las verduras, pescado y marisco congelados, bolsas de ensalada fresca, fruta, frutos secos naturales envasados, conservas de verduras y legumbres (cocidas y naturales), huevos, queso, yogures, pasta y arroz. No te olvides de añadir a la cesta conservas ligeras para completar tus platos, pimientos del piquillo, espárragos, atún, mejillones… además de aceite de oliva Virgen, vinagre balsámico y especias deshidratadas.
Planifica
Cada fin de semana dedica algunos minutos a planificar los menús semanales, es muy útil para evitar improvisar comiendo o cenando cualquier cosa.
Despensa y nevera bien surtidas
Asegúrate de tener en la nevera lechugas lavadas y cortadas en un recipiente hermético, te permitirá preparar sabrosas ensaladas en tiempo récord.
Además, procura tener siempre botes de legumbres cocidas en la despensa y varios tupper con arroz o pasta ya cocida para poder preparar ensaladas, salteados y muchos otros platos en pocos minutos.
Utensilios que ahorran tiempo
No dudes en utilizar el microondas para cocer las verduras, es mucho más rápido que hervirlas.
La olla a presión es otro de los inventos estrella que no puede faltar en tu
cocina, reduce en 3 o 4 veces el tiempo de cocción y los alimentos se cuecen conservando todos sus nutrientes.