Los juguetes para los más pequeños de la casa no son más que un instrumento que ayuda al niño a madurar y ser feliz, ya que para que se desarrolle física y mentalmente necesita el juego. Elegir los juguetes adecuados no siempre es tarea fácil, pues además de que han de servirle para estimular sus sentidos y su imaginación, tienen que adaptarse a las necesidades del pequeño de acuerdo a su edad.
UN JUGUETE PARA CADA EDAD
Cada edad está marcada por unas necesidades concretas que debes tener en cuenta para escoger con acierto los
juguetes.
Desde que nace hasta los seis meses
El bebé comienza a experimentar y tiene que poder manipular los juguetes. Son ideales las lámparas que reflejen luces y colores, sonajeros, muñecos con espejos irrompibles, colgantes…
De seis a doce meses
El niño ya gatea y se desplaza, de modo que habrá que seleccionar juguetes que lo fomenten. Los muñecos de trapo sin pelo, mordedores, pelotas, objetos que se desplacen y juguetes para la bañera son perfectos.
De uno a tres años
Es todo un observador, imita lo que ve y domina el equilibrio. Los juguetes para golpear, balancines, correpasillos o construcciones sencillas le divertirán y fomentarán su crecimiento a todos los niveles.
De cuatro a ocho años
Es el momento del juego compartido. Bicicletas y patines, juegos para pintar y dibujar, disfraces, puzzles, juegos de cartas y de mesa y los juegos de imitación son ideales en esta etapa.
REQUISITOS IMPORTANTES
1. Es fundamental que el juguete elegido cumpla unas condiciones y haya pasado todo tipo de controles de calidad. Es el único modo de asegurar que el juguete no es peligroso.
2. Debe ser adecuado para cada edad y el desarrollo de los niños. Por ello es que todos los juguetes deben llevar impresa la edad apropiada a la que van dirigidos.
3. El juguete no puede tener aristas ni bordes cortantes. Tampoco piezas que puedan quitarse fácilmente o que sean muy pequeñas, sobre todo si el niño es muy pequeño.
4. Deben llevar el certificado de calidad de la Unión Europea.