¿Quién no cae seducido ante personajes como Brad Pitt o Jennifer López? Las proporciones armoniosas del cuerpo y la cara de una persona, no sólo la hacen más deseable a los ojos de las demás, sino que también envían un sutil mensaje sobre sus cualidades fisiológicas. Cuanta más simetría, más capacidad y poderío... lo dicen hasta los científicos.
¿Qué tienen en común los guapos y
famosos como Beyoncé, Penélope Cruz, Brad Pitt, Salma Hayek, Enrique Iglesias, Jennifer Aniston, Mario López, Leonardo di Caprio o Natalie Portman? Se podría decir que son guapos y famosos, pero también les une un aspecto físico: poseen simetría.
El diccionario de la lengua española define la simetría como la correspondencia en el cuerpo de una planta o un animal respecto a un centro, eje o plano, de acuerdo con los cuales se disponen ordenadamente órganos o partes equivalentes.
Es decir, es la correspondencia exacta en la disposición regular de las partes o puntos de un cuerpo o figura con relación a un centro, un eje o un plano.
Pues resulta que estos términos científicos, también parecen influir, además de en las ciencias, en la propia sexualidad humana.
Según un análisis realizado por especialistas en Psicología Evolutiva de la londinense Universidad de Brunel, en el Reino Unido.
Los investigadores, liderados por el doctor William M. Brown, utilizaron un instrumento óptico y un escáner con el que digitalizaron imágenes detalladas de tres dimensiones, de los cuerpos de 77 mujeres y hombres jóvenes.
Las imágenes fueron observadas por otro grupo de 87 evaluadores, también veinteañeros de ambos sexos, quienes calificaron los cuerpos que les resultaban más atractivos.
Los cuerpos simétricos les resultaron más atractivos sexualmente, aunque esa simetría es diferente según el sexo de la persona.
Los “observadores” prefirieron a las mujeres con una cintura pequeña y caderas grandes, pechos de gran tamaño y piernas largas, rasgos que se relacionan con su índice de fecundidad, mientras que en el caso de los hombres, se decantaron por quienes exhibían características que indican una mayor fuerza: buena altura y hombros anchos.
Según los investigadores británicos, la simetría corporal está directamente relacionada con la atracción sexual humana y, a lo largo de millones de años de evolución, se han ido concretando sus rasgos mediante el mecanismo de la selección natural.
LA IMAGEN SIEMPRE SE PUEDE MEJORAR
Sea como sea, e independientemente de la mayor o menor simetría corporal o facial de la que nos haya dotado la Naturaleza y herencia genética, no basta con las meras dotes físicas, para transformarse en un imán con el sexo contrario.
La imagen corporal siempre se puede mejorar. Para conseguirlo, la escritora Eva Gizowska, experta en bienestar y psicología, afincada en Londres, aconseja elaborar una lista con al menos veinte aspectos de tu cuerpo que valores y aprecies.
Después de identificarlos, hay que repetirse: “tengo una piernas largas, un pelo bonito, una piel suave, un cuello esbelto, …”. Hay que centrarse cada día en una de esas partes y mimarla. El “día de las piernas”, conviene darles un masaje, hidratarlas y salir a dar un paseo para ejercitarlas y mejorar su circulación.
“Cuanto más se cuide, mejor aspecto tendrá y mejor se sentirá”, señala la autora del libro “Seducción: 100 consejos para atraer”.
No obstante –asegura- "no hace falta ser guapo para resultar atractivo. Más que un cuerpo atractivo, lo que cuenta es tener una mente seductora. La seducción no tiene sólo que ver con la perfección física, sino con la forma de actuar”.
Según Gizowska, “ser seductor puede implicar multitud de cosas diferentes, como el modo de mirar, tocar o hablar, que muestran una intención subliminal. Pero sobre todo radica en tener sentido del humor, ser una persona cariñosa y cálida, en vez de fría y manipuladora”.