A pesar de violar su correo electrónico y de amenazarle con difundir sus contenidos privados si no entregaba 75.000 euros (100.000 dólares), el cantante David Bisbal ha decido retirar la querella que había presentado, ante el arrepentimiento de sus “apasionadas fans”. El artista les ha perdonado, mostrando a todos que tiene un gran corazón...
Aunque el cantante español
David Bisbal había solicitado, en principio, una indemnización de más de un millón de dólares como parte de su querella a las jóvenes, en un acto generoso y desinteresado, “no recibirá indemnización alguna, ya que su interés no era el dinero, sino cortar de raíz este tipo de actividades en su contra”, explica uno de sus abogados.
“Tras conversar los abogados con las jóvenes implicadas en el caso, Patricia Miguelina Molina Peña y Massiel María Pérez Sarraff, explicaron al cantante que ambas estaban muy arrepentidas y que el material había sido recuperado. Ante estos hechos, Bisbal decidió desistir de las acciones legales y retirar la querella sin pedir nada a cambio”, explica uno de los letrados del artista.
“En el espíritu de David no entraba que las apasionadas fans fueran a prisión por esta acción y recordó que durante las primeras diligencias del caso, el artista no solicitó su encarcelamiento como medida cautelar, sino simplemente que se les impidiera salir del país”, explicaba su abogado en Santo Domingo.
El juez del sexto juzgado de instrucción del Distrito Nacional de la capital dominicana, encargado de la querella del cantante, próximamente archivará el caso. El fiscal que lleva el caso se lo solicitó, después de recibir un escrito en el que el artista renunciaba a cualquier acción civil o penal contra las jóvenes.
ASÍ OCURRIERON LOS HECHOS
El 18 de noviembre de 2008, David Bisbal recibió un mensaje en su correo electrónico en el que se le anunciaba que su cuenta había sido intervenida y que la información contenida, entre ella la maqueta de su nuevo disco, había sido robada.
El anónimo remitente le exigía la entrega de un dinero, a cambio de no difundir a través de internet sus nuevas canciones.
Ante la presión de los extorsionadores y de las sucesivas comunicaciones que daban datos confidenciales y exactos, el artista, después de reunirse con su equipo de trabajo, decidió denunciar el caso ante el Juzgado de Instrucción de Almería (Andalucía, Sur de España), quien puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil.
La tristeza, incertidumbre y ansiedad por lo que podía ocurrir, llevó a Bisbal a depositar parte del dinero que los delincuentes le exigían en una cuenta a nombre de Molina Peña. Las extorsionadoras, en su empeño de recaudar más dinero, le instaron a hacer sucesivos ingresos en cuentas bancarias de distintos países para dificultar el control.
Pero afortunadamente las investigaciones de la Guardia Civil española dieron su fruto y permitieron comprobar que el anónimo usuario se encontraba en República Dominicana y que eras dos mujeres.
Las detenidas fueron consideradas presuntas autoras de los delitos de extorsión, chantaje y apoderamiento del correo del intérprete de la famosa canción “Ave María”. La cabecilla era una “fan acérrima” del artista, psicóloga de profesión, quien consiguió adivinar la sofisticada contraseña de David Bisbal, tras un exhaustivo estudio de su perfil psicológico.
Al conocer la noticia, Bisbal declaró: "La vida me vuelve a demostrar que, así como hay gente que quiere hacer el mal, hay también mucha gente buena, auténticos profesionales, dispuestos a combatir a los delincuentes y ayudar a las víctimas de los actos criminales. A todos ellos, mi total gratitud de corazón".
El cantante latino ha demostrado también que es buena gente retirando finalmente la querella contra las jóvenes dominicanas, con el fin de evitar que el proceso judicial truncara su futuro.