Por: Juan A. Medina EFE » 26/06/2009
La inesperada muerte del "rey del pop" ha provocado un espontáneo homenaje de sus seguidores y amigos, abatidos por la desaparición de uno de los artistas más populares de todos los tiempos. Genial, extraño, contradictorio, imaginativo, infantil, revolucionario y sorprendente, el prematuro fallecimiento de Michael Jackson añade un elemento más para convertirle en leyenda.
La muerte de Michael Jackson, a los 50 años, coincide con los preparativos de una serie de cincuenta conciertos en Londres, donde estaban agotadas todas las entradas, que hubieran comenzado el 17 de julio y que suponía el regreso a la música después de años de escándalos financieros y noticias sobre sus excentricidades.
El cantante, compositor y bailarín sufrió, aparentemente, un paro cardiaco en su domicilio del número 100 de Carolwood Drive, a escasos metros de Sunset Boulevard, y fue trasladado al hospital de la Universidad de California Los Ángeles, donde fue declarado muerto una hora y media más tarde.
La noticia de la muerte de
Michael Jackson provocó, de inmediato, una reacción espontánea de sus millares de seguidores y de sus amigos, entre ellos Elizabeth Taylor, quien reconoció estar “devastada” por la muerte del cantante.
La cantante Madonna explicó a la revista “People” “el mundo ha perdido a uno de los grandes, su música estará viva siempre”. Por su parte, Lisa Marie Presley, que estuvo casada con Jackson entre 1994 y 1996, aseguró que “es una pérdida tan grande en tantos sentidos que no tengo palabras”.
La
actriz Brooke Shields, que estuvo saliendo con el cantante durante un breve tiempo, se expresaba en los mismos términos. “Mi corazón está lleno de tristeza por la pérdida de mi verdadero amigo Michael”.
Para la
joven Miley Cyrus,
actriz protagonista de la serie de televisión “Hanna Montana”, “Michael Jackson era mi inspiración”.
La reacción de sus seguidores no se hizo esperar al conocer la noticia de la muerte del considerado “rey del pop”, con multitudinarias concentraciones en las puertas del hospital de Los Ángeles y en el teatro Apollo de Nueva York, situado en el popular barrio de Harlem, donde Jackson actuó por primera vez cuando tenía nueve años.
FAMA MUNDIAL CON 12 AÑOS
Nacido el 29 de agosto de 1958, en Gary, Indiana, EE.UU., Michael Joseph Jackson fue un niño prodigio que era mundialmente conocido a los doce años como vocalista del grupo musical integrado por sus hermanos “The Jackson´s Five”. Sin embargo, y pese a saborear pronto las mieles del éxito, el
joven Michael sufrió malos tratos por parte de su padre.
El pequeño de los Jackson´s destacaba de entre sus hermanos y, tras casi una década con el grupo, comenzó su carrera en solitario con “Off the wall” álbum con el que cosechó gran éxito.
En 1979, obtuvo el primero de sus 13 premios Grammy, con solo 20 años, por su trabajo "Don´t stop ´til you get enough".
Pero no fue hasta la publicación de su disco“Thriller”, en 1982, cuando alcanzó el verdadero estrellato mundial. Rompiendo todos los récords, el álbum se mantuvo como el más vendido de los EE.UU. durante dos años, sus temas alcanzaron el top 10 de las listas durante más de ochenta semanas, manteniéndose como número uno en más de diez países.
“Thriller” es el disco de pop más vendido de la historia, con más de 100 millones de copias, y su vídeo de zombies es un referente en la historia de la música.
UNA VIDA EXTRAÑA
Sin embargo, el éxito profesional del intérprete se vio empañado por una extraña enfermedad, el vitíligo, una afección de la
piel que elimina el pigmento de la misma. Y, tras romperse la nariz durante el ensayo de una coreografía, comenzó una serie de operaciones con la intención de corregir su tabique y respirar mejor debido al impacto.
No fue el único accidente que sufriría el artista en su vida profesional. Durante el rodaje de un comercial de Pepsi, Jackson se prendió el pelo accidentalmente con unos fuegos artificiales en el set, causándole quemaduras de segundo grado en su cuero cabelludo.
Tras exitosas giras mundiales llegarían “Bad”, cuyo videoclip fue dirigido por Martin Scorsese, y “Dangerous”, cuyo himno “Black or White” revolucionaría de nuevo las técnicas del videoclip. Luego llegarían “Blood on the dance floor” y diversos recopilatorios.
Tras un
matrimonio de dos años con la hija de Elvis, Lisa Marie Presley, el cantante conoció a la enfermera Debbie Rowe, con quien tuvo a sus dos hijos mayores, Prince Michael y Paris, y de quien se divorció tras el nacimiento de Paris.
Jackson fue padre de su tercer hijo, Prince Michael II, gracias a una madre de alquiler cuya identidad aún hoy se desconoce.
Sin embargo, Michael comenzó la que sin duda sería la batalla de su vida en los tribunales. Tras dos acusaciones de pederastia, el actor fue finalmente absuelto, pero no volvió a ser el mismo.
Adicto a los calmantes y en una situación vulnerable, vio peligrar su famoso rancho de Neverland (California, EE.UU.). Cuya situación aún sigue poco clara.
Posteriormente editó “Invencible”, álbum que no superó las expectativas de sus predecesores, pese a alcanzar buenas ventas a nivel internacional. Su propósito, antes de su muerte, era recuperar su crédito con una serie de conciertos en Londres con los que pretendía demostrar que seguía siendo el “Rey del Pop”.
La temprana muerte de Michael Jackson, un claro ejemplo del síndrome de “Peter Pan”, un hombre que nunca quiso abandonar su infancia, añade un elemento más para convertirle en una leyenda de la música.