Según Julie Cole, terapeuta sexual, “existe la creencia errónea de que las mujeres necesitan más estimulación que los hombres. Pero la verdad es que los hombres necesitan tanto cuidado y atención como las mujeres”.
Si quieres que tu chico alcance un
orgasmo inolvidable, tanto si es tu primera noche con él como si lleváis media vida juntos, conseguirás llevarle al séptimo cielo con la ideas que te proponemos, divertidas y ¡muy eróticas!
Rompe con la rutina
Utiliza la imaginación para romper con la rutina. Conquístale cada día variando, por ejemplo, el lugar de vuestros encuentros. Si quieres puedes proponerle sitios exóticos (la cima de una montaña), pero basta cualquier rincón o mueble de la casa: lavabo, alfombra o sobre el respaldo del sillón.
¡Sorpréndele!
Ellos son como niños: adoran las sorpresas. Si tienes suficiente confianza con él, llama a su puerta vestida simplemente con lencería
sexy… y el abrigo encima, naturalmente.
Prepárale un strip-tease
Elige lencería
sexy, música estimulante y muévete de forma lenta e insinuante. No te olvides de la
mirada sugerente. Sé espontánea y déjate llevar por la sensualidad. Esta imagen tuya le conducirá al clímax y la recordará.
La erótica de la suavidad
La piel es un receptor sumamente erótico. Acaricia con tu pelo o con diferentes texturas (seda, terciopelo, satén…) todo su cuerpo para pasar a darle un
masaje con cremas y aceites, presiona con diferentes intensidades, utilizando la mano, los dedos, la palma, nudillos… Frota, desliza y acaricia alterando el ritmo: rápido, lento… No te centres en la zona genital y repasa milímetro a milímetro todo su cuerpo: acaricia, besa y mordisquea. Le mantendrás al borde del placer y su orgasmo será inolvidable.
¿Perderá la apuesta?
Tiéndele sobre la
cama, desnúdale y rétale a no mover ningún músculo.
Comienza a “torturarle” con suaves besos y caricias que darán paso a movimientos enloquecedoramente intensos y rápidos.
Al final, seguro que un músculo delatará tu trabajo.
Multiorgasmo masculino
Él también puede llegar al multiorgasmo. Parece ser que, si se contiene la eyaculación, se pueden alcanzar puntos álgidos de placer antes de llegar al orgasmo final.
Cuando notes que su cuerpo se pone rígido, sus muslos y estómago están tensos, pero tú no quieres que llegue al punto sin retorno, ¡STOP!, deja de moverte y permite que se recupere antes de volver al ataque.
Durante la penetración, presiona suavemente con la palma de tu mano en la zona del perineo (entre el ano y los genitales), prolongarás e intensificarás el placer. Los sabios taoistas descubrieron que de esta manera se conseguía retrasar el orgasmo.
¡Vuélvele loco!
Fortalece los músculos de la vagina. Contráelos cuando paras la micción y relájalos cuando ésta continúa. Cuando hayas aprendido, realiza estos ejercicios (contracción-relajación) varias veces al día.
La penetración desde atrás le pondrá en contacto directo con tus glúteos. La presión de tu pelvis le habrá vibrar de placer. Si además juntas las piernas y contraes y relajas la vagina al mismo tiempo ¡enloquecerá!
Orgasmo mágico
Prepárale una cena erótica. Desde luego, los mejores afrodisíacos son los estímulos físicos y emocionales, pero puedes potenciarlos con algunos
alimentos. Las frutas y el chocolate (generador de endorfinas) se asocian con el placer. Úntale bien y usa tu boca hasta dejarle para pasar la prueba del algodón.
Rienda suelta a tu placer
Grita, gime, muévete, tensa los músculos, libérate y escenifica tu placer. Descubrirás cómo esa explosión de libertad potencia tu placer y el de él, porque para un hombre, el orgasmo de su chica es tan importante como el suyo propio. La magnitud de tu descontrol le da la medida de sus habilidades, y de cuánto le necesitas. Así que, ¡no te cortes! Expresa todo lo que sientes y disfruta.