Excéntrica, extravagante, excesiva…. Stefani Joanne Angelina Germanotta -el verdadero nombre de la artista estadounidense- es todo eso y mucho más. La diva del pop sabe combinar como nadie las borracheras y la violencia con los pelucones de colores, las gafas futuristas y los mini vestidos de vinilo. Todo un estilo, nada recomendable de copiar, pero que sin embargo no deja a nadie indiferente. ¿Por qué tanta horterada causa tanto revuelo?
Parece evidente que Lady Gaga es el perfecto ejemplo del mal gusto, pero sólo lo parece. Aunque parezca mentira, para algunos, la artista que ha revolucionado el mundo del pop con canciones como Just dance, es todo un icono de la
moda.
“Me inspira Nueva York”
La ciudad que nunca duerme es, según ella misma ha confesado, una de sus mayores inspiraciones. “Es mi ciudad y me inspira su fotografía, su arte y sus museos”, ha contado hace poco la artista. Puede que por ello haga cosas como aparecer en una rueda de prensa con una máscara negra tipo “sado” cubriéndole la cara. “No es una máscara, es una pieza de arte contemporáneo que ha hecho un artista amigo mío”, explicó a los periodistas cuándo le preguntaron el motivo de su atuendo.
Pero a la cantante de 23 años no sólo le inspira Nueva York, también los Sex Shops y todo lo que allí puede encontrar. La estética de estos establecimientos y los diseños de la ropa que allí venden le vuelven loca; igual que lo hace la pornografía, el
sexo, el anochecer, la cultura pop, la iconografía, Andy Warhol y Helmut Newton.
Nunca ha negado que al principio de su carrera optó por vestir de manera llamativa para que los medios captaran su atención, y vaya si lo han hecho. Sus gafas galácticas, sus hombreras gigantes, las transparencias, los estridentes colores de
pelo y esa taza de té de porcelana que lleva a todas partes, han hecho inevitable la llegada masiva de portadas y noticias sobre Lady Gaga.
Un poco de polémica nunca viene mal
Hace tan solo unas semanas que la Miss Gaga actuó en Ibiza completamente borracha. Estaba tan ebria que no podía controlar sus movimientos, así que en un momento del concierto le pego un golpe a uno de sus bailarines arrancándole varios dientes. Este comportamiento, unido a la falta de ropa en el escenario, que hizo que durante varios momentos los asistentes pudieran verle el
pecho, nos recuerda una vez más a otras polémicas cantantes, como
Amy Winehouse.
La última provocación de la autora de
Póker face ha sido confesar que es hermafrodita, que nació con ambos
sexos y que está feliz de la vida. Sus fans ya sabían de su bisexualidad, pero un concierto en el Festival de Glastonbury y uno de esos mini-vestidos de látex que tanto le gusta llevar a la neoyorquina dejaron al descubierto un bulto sos
pechoso, del que se ha estado hablando hasta la saciedad en los foros de la red.
Lejos de quedase callada, Lady Gaga ha confesado su secreto con toda tranquilidad a la prensa; algo que, otra vez, ha vuelto a levantar sospechas. ¿Es cierto o se trata de otra estrategia publicitaria?