La mayoría de las mujeres tenemos alguna imperfección o pequeño defecto en el rostro que desearíamos borrar. El maquillaje y la cosmética de última generación son los mejores aliados en esta batalla. Sólo tienes que saber cómo.
Labios finos, ojos pequeños, ojeras y nariz grande son algunos de los problemas que más preocupan a la
mujer a la hora de maquillarse.
El objetivo es conseguir un rostro luminoso, inmaculado y atractivo, y lo puedes conseguir si prestas atención a esta serie de
trucos que conseguirán disimular los defectos. ¿Estás preparada para disfrutar del cambio?
Ojos juntos
Debes maquillarte los ojos aplicando sombra clara en la parte interna del párpado y la zona del lagrimal, y oscura en la externa. Esta debe difuminarse muy bien y alargarla hacia las sienes. Ponte máscara de pestañas en la zona más alejada del lagrimal.
OjOS SEPARADOS
Deberás poner el color oscuro en la zona del lagrimal y un tono marfil en la parte externa. Evita los tonos nacarados y opta por los colores mates.
Ojos pequeños
Para corregir este problema debes acentuar el maquillaje en la zona externa del ojo. Es preferible que optes por los tonos claros y dibujes un punto de luz blanca en el párpado móvil, encima del iris. Así conseguirás iluminar y agrandar la
mirada.
Nariz grande
Lo mejor es centrar la atención en otra zona del rostro como los ojos o la boca. El colorete es el mejor aliado para corregir este defecto. Con una brocha grande, aplica dos pequeñas chapitas de rubor en las mejillas. Para no equivocarte, sonríe y en la zona más prominente y pronunciada, coloca el color y difumina muy bien.
Si es una experta con el maquillaje, puedes corregir una nariz ancha aplicando dos tonos de base de maquillaje. El más oscuro para hundir o estrechar y el más claro para dar luz y resaltar.
Labios finos
No te preocupes, es muy fácil dar más volumen a los labios, basta dibujar la forma deseada con un perfilador del mismo tono que tus labios y rellenar la zona con el color deseado, mejor si es con una barra de labios de larga duración. Por último aplica una pizca de brillo o “gloss” en el centro de la boca.
Ojeras
Para acabar con las odiosas ojeras, basta con aplicar -mejor con la yema de los dedos- un corrector de ojeras uno o dos tonos más claros que el color de tu piel. A continuación, extiende la base de maquillaje y aplica un iluminador. Nadie te dirá que no has descansado lo suficiente.
ELECCIÓN DE SOMBRAS
Los tonos oscuros sientan muy bien a las pieles morenas y mates, mientras que los colores pastel realzan las teces claras.
A la
mirada azul le sientan muy bien los colores lilas, marinos, mandarinas, marrones y ciruelas, mientras que a la verde los tonos naranjas, marrones y negros.
Las mujeres con ojos marrones son las más afortunadas, todos los tonos les favorecen.
El gris, el verde, el marrón, el negro y el blanco quedan reservados para los ojos negros.
MAQUILLAJE CON GAFAS
Si tienes miopía, lo ojos parecen más pequeños. Por eso es necesario utilizar sombras claras en el párpado móvil, delinear la línea de las pestañas con tonos marrones, verdes oscuros, azules marinos, violetas o burdeos y aplicar máscara de pestañas con efecto volumen.
Si tienes hipermetropía, tus ojos a través de los cristales se agrandan y deforman. Es imprescindible que utilices sombras suaves y mates, así como dibujar la línea interna del ojo con color negro o marrón oscuro, pues permite que tu
mirada se vuelva más pequeña y picarona. No olvides la máscara de pestañas, mejor negra.
Si tienes astigmatismo, evita las sobras nacaradas y la máscara de pestañas negra.
Ahora, están de moda las gafas de pasta con colores intensos -rojo, negro, verde, morado, amarillo y naranja-, te darás cuenta de que hay mucho color alrededor de los ojos, evita maquillarlos y da protagonismo a tu boca con un labial importante.