Pasaron de lo más alto a verse absorbidos por una nube de problemas y una etapa de escasa conexión con el público, pero decidieron no tirar la toalla y volver a apostar por el estilo que les condujo al éxito con un nuevo disco, “This is us”.
El título lo dice todo "This is us", -Estos somos nosotros-, toda una declaración de intenciones para los millones de seguidores que compraron sus discos y como presentación para aquellos para los que sólo son una referencia.
Su carta de presentación no deja lugar a dudas: han crecido, han evolucionado y ya no son los niños que empezaron y arrollaron a su paso. Pero en ese ámbito sí esperan lograr la misma adhesión y entusiasmo que cuando comenzaron.
Triunfadores del
teen pop en la década de los noventa, los
Backstreet Boys han paseado por tierra de nadie durante los primeros años del siglo XXI. Ahora, con la publicación de su séptimo disco tratan de recuperar "la euforia que entonces despertaba el grupo".
Howie Dorough, reconoce que "cuando se pasa el momento álgido, la gente se olvida de ti".
El cantante, lejos de mostrarse abatido, señala que este nuevo
trabajo discográfico es "un reto, una oportunidad" para volver al sendero de un éxito avalado por 75 millones de discos vendidos.
Entre las novedades de este nuevo
trabajo, "This is us", presenta al grupo convertido en cuarteto, tras la marcha en 2006 de Kevin Richardson, y formado por Howie Dorough, Brian Littrell, A.J. McLean y Nick Carter, quien asegura que, "aunque el sonido es más maduro, también es juvenil, ya que se puede escuchar en cualquier radiofórmula".
Esa mezcla de veteranía y jovialidad ha sido posible, en palabras del artista, gracias a "los productores que han trabajado en el disco, como T-Pain o Max Martin".
SIGUEN SIENDO LOS MISMOS
Trece años después de su debut con el homónimo "Backstreet Boys", la juventud que les acompañaba en aquella etapa ha dado paso a "un equilibrio" entre "el anterior estilo de la banda y el actual", en el que se dan la mano "canciones adolescentes, pero también baladas", expone Carter.
El título del disco, "This is us" da pie a la inevitable pregunta de quiénes habían sido los Basckstreet Boys hasta ahora: "Siempre fuimos nosotros mismos, pero nuestros trabajos anteriores supusieron un camino hasta éste, en el que nos vemos más reflejados", argumenta A.J. McLean.
Composiciones como la reflexiva "Bigger", la romántica "She´s a dream", la libertaria "Straight trough my heart" o la reposada "This is us", dan cuerpo a un álbum en el que tienen cabida pop, rhythm & blues o música disco.
PÚBLICO
Reconocen que lo mejor de su música es que son capaces de llegar a un público muy variado y todos ellos son los que llenan sus conciertos en los que se sigue poniendo el cartel de “no hay billetes”.
Reconocen que perdieron la batalla de Internet al filtrarse sus canciones antes de que el disco se pudiera comprar en las tiendas. "No nos gusta, y apreciamos más a los fans que compran el disco, porque es lo que nos permite hacer el siguiente", aclara Nick Carter.
Tan importante como su presente, el futuro ocupa un lugar prioritario en la estructura de la banda: "Seguimos escalando, creciendo y, aunque se nos ha reconocido nuestro éxito, aún nos queda mucho por conseguir", advierte Howie Dorough. "Siempre intentamos mejorar", remata su compañero McLean.
En su anterior disco, “Unbreakable” ya quisieron demostrar que no es fácil acabar con ellos.
AJ se refería así a las dificultades personales que vivieron en la última década, como la muerte de familiares, sus problemas y los de Nick con el alcohol, la operación a corazón abierto de Brian o la pérdida de un componente, Kevin Richardson.
La decisión de este último de abandonar el grupo les pilló por sorpresa, pero aún reconocen que siempre tendrá las puertas abiertas.
"Si nos llama mañana diciendo que le gustaría volver, sólo tendrá que aprenderse las letras", bromeó Brian Littrell, a lo que añadió que, aunque les propusieron buscarle un sustituto, decidieron que no entraba en sus planes hacer un "reality" para encontrar un nuevo integrante.