Los españoles Custo Dalmau, David Delfín, Toni Francesc, Joaquín Trías, junto a la colombiana Adriana Castro y los argentinos Benito Fernández, Fabián Zitta y Min Agostini han mostrado en la Gran Manzana sus nuevos diseños para la primavera-verano de 2010.
El español ha sido uno de los idiomas más oídos en la Semana de la Moda de Nueva York, gracias a la presencia de diseñadores hispanoamericanos y españoles.
Los diseños de
Michael Kors, Diane Von Furstenberg, Donna Karan y Ralph Lauren se han codeado en la pasarela de Bryant Park con los de un nutrido grupo de diseñadores que tienen el español como lengua común y que una vez más ha capitaneado
Carolina Herrera.
Junto a la veterana diseñadora venezolana ha estado presente el cubano
Narciso Rodríguez.
César Galindo, de origen mexicano, y
Brian Reyes, de ascendencia colombiana, son otros de los responsables del acento español en la también conocida como "Mercedes-Benz Fashion Week".
Fuera del circuito, el pistoletazo de salida lo ejecutó el español
Miguel Adrover, que revolucionó la
moda con su reinterpretación de las camisetas de "I love New York" en la década de los noventa, mostró su propuesta de moda ecológica, una camiseta con mensaje social: "el planeta necesita nuestra ayuda".
También, fuera de la pasarela oficial se disfrutó de los diseños del dominicano
Oscar de la Renta, al tiempo que de España también llegaron las creaciones de
Ana Locking, Carmen March, Juan Duyos y Juanjo Oliva, quienes ofrecieron una presentación conjunta de sus diseños en el emblemático edificio de la Biblioteca Pública de Nueva York.
"Los cuatro queremos tener nuestros primeros contactos en la red de ventas de Estados Unidos y a partir de aquí establecer vínculos comerciales para ubicar nuestros productos aquí. No podemos vivir sólo de imagen", explicó la modista Carmen March, quien participó, junto a sus compañeros, en una presentación privada de sus diseños en un hotel neoyorquino.
Toni Francesc, que por primera vez presentó sus creaciones en la Semana de la Moda de Nueva York, propuso una mujer de silueta delicada e inspirada en "los estados anímicos del agua".
"Esta colección está basada en el agua y por eso la he titulado "Water mood". He intentado buscar los estados anímicos del agua, porque no sólo está el agua que fluye, que es la habitual, que es vida, sino también el agua estancada que puede ser muerte", dijo el diseñador catalán.
SILUETAS FEMENINAS
Narciso Rodríguez, que fue nombrado "diseñador de las colecciones 2010" por los organizadores de esta pasarela, se mantuvo fiel a sus principios de colores y líneas estrictas aplicados a unos diseños precisos y estructurados.
Tejidos ricos como los crepés, las organzas, las sedas y otros más sencillos como el algodón o el popelin, y colores neutros como el blanco, el gris o los verdes pálidos, en solitario, o combinados con negro o fucsia, fueron la elección de Rodríguez para unas propuestas elegantes y cómodas, inspiradas en las esculturas modernistas de la británica Barbara Hepworth.
El diseñador de origen colombiano
Brian Reyes, inspiración de la teoría de la evolución de Charles Darwin, presentó una colección ultrafemenina y
sexy, acentuando la silueta de la mujer, mediante ceñidos vestidos cortos y largos sin tirantes para día y noche, confeccionadas en algodón japonés, chifón, seda y crepé de seda. Optó por mostrar las
piernas de las mujeres en pantalón corto y faldas con pliegues recogidos a la cintura.
La personalidad de Jimmy Donahue, un conocido personaje de la sociedad neoyorquina de principios de Siglo XX, sirvió de inspiración al diseñador cubano
Alvin Valley, que presentó hoy en Nueva York su nueva colección Primavera 2010.
La venezolana
Carolina Herrera, una de las agujas más respetadas por los estadounidenses amantes de la moda, sorprendió en esta ocasión con nuevos diseños de sus clásicos trajes chaqueta, sustituyendo los pantalones largos por sensuales "shorts", bermudas y piratas que dejan al descubierto las
piernas femeninas.
"Veo a las mujeres enseñando las
piernas", explicó Carolina Herrera, quien en esta ocasión no incluyó ni un solo pantalón largo, pero sí se decantó por las que definió como sus prendas "predilectas" de la nueva colección, "las faldas con una forma nueva, largas y pegadas al cuerpo".
La creadora venezolana presentó además elaborados vestidos, chaquetas cortas y blusas vaporosas, entre otras prendas, confeccionados en variados materiales, como el lino, la organza de seda y el raso, entre otros, y para los que optó por colores luminosos inspirados en la tonalidad del sol y el cielo al atardecer.
Los rosados, anaranjados y los tonos caramelo toman así protagonismo en unos diseños que, según explicó la modista, tienen como inspiración "la forma en la que están entrelazadas las cestas que se elaboran en Japón".
JUEGOS CROMÁTICOS
Custo Barcelona presento su colección "Air Show", donde los materiales son los protagonistas."Son tejidos muy ligeros, todos perforados y que permiten así la circulación de aire, de ahí la referencia al espectáculo aéreo que hemos incluido en el título".
"Es una colección con mucho movimiento, vaporosidad y sensualidad, ya que hay muchas transparencias", explicó el catalán sobre sus nuevas creaciones, que vienen marcadas, como siempre, por la profusión de colores y estampados que caracterizan sus prendas.
En los juegos cromáticos de su nueva colección, toman protagonismo, sin embargo, el verde menta, el fucsia y los rosas, y también los azules combinados todos ellos con el blanco.
La colombiana
Adriana Castro, cuyas carteras en pieles exóticas se venden en países como los Emiratos Árabes, China y Rusia, presentó su colección Primavera-Verano 2010 inspirada en el Mediterráneo durante la Semana de la Moda en Nueva York.
Brillantes amarillos y verdes, naranja, azul, rojo, gris y fucsia describen los cinturones y las elegantes bolsas y carteras de mano, que, sin importar su tamaño, son cómodas y fáciles de llevar.
Castro, quien describe su
estilo como vanguardista pero a la vez clásico y sofisticado y que dice que como latina ama el color, trabaja con pieles exóticas de caimán, pitón, anguila y el avestruz.
Joaquín Trías, de 28 años, debutante en la pasarela neoyorquina y con ánimo de repetir en próximas ediciones, expuso su perspectiva arquitectónica aplicada a unos diseños de corte futurista y lineal, colores neutros, y con sugerentes formas cónicas.
En el colorido de sus propuestas, el diseñador español optó por los neutros con fuerza como el gris antracita, los azules océano, verdes pistachos y amarillos y el negro en tejidos como la seda, en ocasiones encerada, la organza, el "georgette" o los tejidos tecnológicos.
Trías señaló su obsesión por "no dar tanto protagonismo al diseñador, sino a la persona que realmente se merece lo que trabajamos, que es la mujer".
El objetivo del joven diseñador español es permanecer en el mercado estadounidense, pues con su firma dijo: "no pretendo venir a Nueva York hacer una pasarela e irnos a casa. Queremos introducirnos y que esto sea algo que perdure muchísimos años".
"Hemos hecho un trabajo exhaustivo con compradores de las mejores tiendas y almacenes de Estados Unidos", agregó.
David Delfín presentó una completa colección en la que el negro ha dejado paso al azul marino y a varias tonalidades de verde, un color que el diseñador define como uno de sus "favoritos".
Delfín mostró prendas llenas del riesgo que ha caracterizado su carrera y en las que se ha atrevido a jugar con las costuras, desplazadas en algunos casos a la espalda, e incluso a hacer desaparecer una de las mangas en algunos diseños, tanto para hombre como para mujer.
El modisto dijo seguir así "con los juegos de apariencias" que le gusta enseñar, por lo que presenta, por ejemplo, "pantalones que parecen dobles por delante, pero no por detrás" e incluso juega con las transparencias en algunas piezas, aunque también recurre a menudo a los tejidos opacos.