Llegan las fiestas navideñas y con ellas las copiosas comidas con familia y amigos. Este año, los chefs proponen innovar en los menús y dejar de lado los platos típicos para sorprender a los comensales. ¿Qué te parecen unas tórtolas guisadas con cebolla o un morrillo de atún rojo con nueces? Atrévete a introducir la novedad en tu cocina y no dudes en congelar tus obras gastronómicas para poder compartir el máximo tiempo posible con tu familia.
Llega la Navidad y con ella los manjares y los excesos. Los mejores y más selectos
alimentos pueblan las mesas de hogares y restaurantes durante las celebraciones más familiares, copiosas y tradicionales del año.
Pero si vas a celebrar una cena de Navidad o de Fin de Año, en esta ocasión olvídate de preparar los tradicionales pavo, cordero y langostinos. Si quieres tener éxito, abandona el guión preestablecido y sorprende a tus comensales con
alimentos propios de la temporada e innovadoras mezclas.
Actualmente es más sencillo que antaño acceder a un sinfín de propuestas gastronómicas. Los platos que antiguamente eran privilegio de pocos, hoy pueden encontrarse incluso en menús del día.
MÁS QUE LUJO, ORIGINALIDAD
Por eso, expertos en gastronomía recomiendan originalidad en el planteamiento de los menús para dejar con la boca abierta y el estómago lleno a familia y amigos durante los ágapes navideños.
Lomo de ciervo con salsa de turrón, galaxia de morrillo de atún rojo sobres círculos cósmicos de nueces o tórtolas muy guisaditas con cebolla son algunos de las sugerentes propuestas que recomiendan los chefs Mario Sandoval, Andoni Luis Aduriz y Jorge González.
El primero ha diseñado el menú de fin de año del Hotel Westin Palace de Madrid, el segundo está al frente del restaurante Mugaritz, distinguido con dos estrellas Michelín, y el tercero dirige la
cocina del prestigioso Hotel Ritz.
Aduriz considera que, en estos tiempos en los que "la gente no tiene un duro", es "algo feo", "casi una obscenidad", hacer una ostentación con la comida. Para el cocinero vasco, que preparará la cena de Navidad para sus familiares, comer bien no es un privilegio de ricos, sino de gente sensible que sepa elegir bien los
alimentos y ponga cariño en su elaboración.
Dice el prestigioso chef que piensa cocinar antes de las fiestas y congelar los platos para poder estar tranquilo con su familia durante las celebraciones. Aboga por lo sencillo y huye de lo típico, "ni hablar de cordero", y desvela que preparará "platos de puchero que requieren mucho tiempo y no se comen habitualmente porque necesitan
alimentos de temporada".
Chipirones encebollados, tórtolas muy guisaditas con cebolla, ensalada de changurro, una ensalada de cardo rojo con aceite de oliva y perfume de ajo y una sopa de castañas y trufa son algunas de las ideas que baraja para sorprender a sus seres queridos.
Además, para picar siempre tiene éxito un buen jamón, el embutido y un paté. Aduriz recuerda que el esfuerzo del cocinero debe empezar a la hora de seleccionar los productos que se compran.
"Aunque yo haga cosas sencillas, mi madre dice que tengo el gran defecto de cogerme todo el tiempo del mundo, porque soy una persona excesiva en los procesos, pero también es la forma que tengo de demostrar reconocimiento a la gente que estimo", explica el gran chef.
De lo más tradicional conservará la costumbre de comer turrones, compota de frutas y un par de ostras que satisfarán a los más ritualistas de la familia, aunque él no es partidario de "pagar cada ostra a lo que quieran cobrar" -recuerda que el mejor marisco se consigue en febrero, cuando las aguas están más frías-, sino de acertar optando por lo diferente.
EXPERIMENTAR CON NUEVAS MEZCLAS
La proclamada "sencillez" familiar del hogar de los Aduriz comparte con la cena de fin de año del Hotel Ritz de Madrid la originalidad. Un acontecimiento no apto para todos los públicos por su precio (685 euros, 1.017 dólares al cambio actual), pero cuyo planteamiento puede aportar ideas a los aventurados cocineros que se atrevan a experimentar en casa.
Los platos fuertes de su propuesta son sushi de cecina de vaca con tomate, besugo asado sobre crema ligera de albahaca y finas hierbas crocantes, falso risotto de bogavante y lomo de ciervo con salsa de turrón y, para acabar, espuma de champán, corazón de cítricos y sorbete de mandarina.
El director adjunto ejecutivo del hotel, Juan José Martínez, explica que el chef Jorge González ha dado "rienda suelta a la imaginación" para la noche más larga del año, donde priman "la fiesta, el alboroto y la algarabía".
A pesar de la experimentación del menú, se han buscado unos sabores que satisfagan a los paladares más modernos y a los más tradicionales. Eso sí, se persigue provocar sorpresa y se apuesta por el lujo y el glamour para recibir el nuevo año.
Martínez asegura que los comensales quedarán boquiabiertos con una esfera de hígado de pato rellena de higos secos con infusión de rioja especiada, un fuagrás que "explota en la boca".
UN ENCUENTRO FAMILIAR ÚNICO
Otro de los hoteles históricos de la capital española, el Westin Palace, ha confiado su menú de fin de año a Mario Sandoval, condecorado con una estrella Michelín. El chef se ha inspirado en la astronomía y todos sus platos, definidos por el hotel como "paraísos comestibles", tendrán una temática relacionada con el cosmos.
Para empezar, un sol de "foie" dorado sobre elipse crujiente con corazón líquido de almendras y una constelación de mar con navajas, percebes y berberechos. Le seguirán un quásar de
huevo incandescente con polvo de jamón ibérico y setas, una galaxia de morrillo de atún rojo sobre círculos cósmicos de nueces y una corteza planetaria de cordero lechal sobre tecla de uvas y migas crujientes de piñones. Para terminar, algo dulce, claro: esponjoso esférico de luna plateada con aromas de flores y núcleo de chocolate con especias.
Las propuestas de estos tres cocineros, al igual que las elegidas por millones de hogares, serán muy copiosas, así que no prescindas de un digestivo al final del banquete: manzanilla, tónica o licor de orujo para los más atrevidos.
Y no olvides que, como sostiene Andoni Luis Aduriz, lo importante de las celebraciones navideñas es el encuentro, compartir tiempo y diversión con la familia y los amigos. Así que no dudes en congelar tus elaboraciones para no perderte una cita única en el año.