2009: “Un Ruido con un Silencio Tremendo”.
Andrea Gonzalez-Villablanca, periodista chilena.
Directora revista DIVA Latinoamerica. » 24/12/2009

Caminando a solas envuelta en silencio, con el temor de un tropiezo.
Me siento amiga del 2009... Encontrándome con las almas que se reconocen... huyendo de un protagónico fin tembloroso.
Tuya me sentí, bajo Ruidos devaluados y otros con ciertas transformaciones. Silencios relacionados con el tiempo en que vivimos y con infinidad de preguntas que tienen que ver con el sentido mismo de la vida y la trascendencia.
Los días del 2009 se empañaron con la furia de cuestiones económicas, religiosas, históricas, sociales y hasta artísticas. Azotes para analizar estos dolos espirituales y sentir la inquietud por el devenir de mi raza humana.
Como los imaginé, los soné. Ruidos y silencios con fuerzas de la misma intensidad y en sentido contrario. La ira hacia quienes permitieron las crecientes cifras de cesantía, las innumerables suplicas de los ciudadanos, las desesperadas voces de enfermedades mortales y así podemos seguir con la lista interminable...
Aprendizaje y no castigo. Turbulencias y abuso de poder a nivel mundial... Cada lección, cada episodio dio movimiento.
¿Ahora qué puedo decir?... que nos cansamos de huir del dolor de nuestro aprendizaje al que ellos dieron acción. Nuestro primer consuelo es que el efecto recaerá en sí mismos. Ahora me atrevo a preguntar:
¿Quienes accionaron mal?
¿Qué nos trató de enseñar este 2009?
¿Qué hicimos para pasar por esta situación?
Los ruidos de nuestras respuestas, me queman la piel, busco el sentido y me pregunto ¿Será para conocer cómo reaccionamos frente a lo que nos sucede y así entenderemos el nivel de conciencia que quisimos alcanzar?
Los silencios fueron necesarios para limpiar las emociones del alma, liberarnos no sólo de los miedos y de los dolores. Mis silencios no permitieron que rompieran mi alma. Le di permiso a la transmutación del rencor o el resentimiento en amor... comencé a caminar a solas... invisible como el aire mismo.
Mordiéndome los labios, digo que el ruido de este año, permitió comprender que la justicia cósmica se cumple...parece una injusticia, pero el silencio me propone interactuar con el universo y el aprendizaje de sus pruebas. Luego comienzo a invocarlas, sentirlas como presencias reales y poderosas... y me quito el llanto de los ojos.
Locura y libertad, el ruido se apagó en un silencio profundo y aportó su belleza, emoción, inteligencia, expresión artística y sanación.
Ruidos y silencios no acostumbran a sepultar sensaciones por mandatos culturales y sociales, castradores de nuestro potencial...
Durante lo que queda de este 2009, no nos dejemos desalentar por ningún contratiempo inicial porque cuando las cosas parecen más difíciles y complicadas, luego se resuelven con mayor facilidad. Tomemos todo lo que está sucediendo como un reto a nuestra inteligencia ante la vida.
Un año más, quisiera inventarlo mejor pero las ruedas del alma, nos consuelan... “El príncipe de hoy es el mendigo de mañana y el mendigo de hoy será el príncipe de mañana”...
En medio del ruido con un silencio tremendo, sigo caminando ¿a solas?... no se... pero sigo caminando.
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