En el recuerdo de la vida de Estefanía de Mónaco perduran, entre otros, el dramático accidente de automóvil que sufrió con su madre, la princesa Grace Kelly, en el que ésta murió; algunos comportamientos desatinados a lo largo de su vida, y una numerosa retahíla de maridos y acompañantes. Su hijo mayor ya tiene 18 años, y los otros dos, 16 y 11.
En una de las últimas entrevistas que ha concedido la princesa Estefanía a un medio francés, la tercera hija de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly se muestra fiel a sí misma, se distancia del apelativo de “princesa rebelde” y, acto seguido, observa que “
me provoca risa esta necesidad de ensuciar lo que está limpio”.
Tal vez, la vida de esta princesa, una de las más solicitadas de la prensa rosa, se ha sobredimensionado. Lo cierto es que se educó como corresponde a su aristocrática posición, en elitistas internados de señoritas de Mónaco y París, aunque luego nunca quiso seguir estudos universitarios. En Francia, se interesó por la
gimnasia de alto nivel hasta los 14 años, y esa propensión al músculo fibroso la ha mantenido durante toda su vida.
Fue presentada en sociedad en enero de 1981 poco antes de cumplir 16 años, pero al año siguiente sufrió un dramático accidente automovilístico, el 13 de septiembre de 1982, en el que su madre, la princesa Grace, resultó muerta, y ella sufrió fisura de las vértebras cervicales.
Las especulaciones sobre las circunstancias de aquel accidente siempre han resultado un tanto brumosas: sólo en 2002, Estefanía habló sobre este asunto para negar los rumores de que estaba al volante del coche en el accidente que costó la vida a su madre.
DISEÑADORA Y CANTANTE
Estefanía se decantó por la parte artística de su personalidad y, en 1983, ingresó en la casa Dior de alta costura y se formó durante dos años en el mundo de la
moda: en esa época diseñó trajes de baño muy vanguardistas, algo que continuaría haciendo más tarde cuando creó, en asociación con una amiga, la firma independiente llamada "Pool Position". También trabajó como
modelo, pero la oposición de su padre interrumpió su coqueteo con las pasarelas.
Le gustaba la creación, y lanzó un perfume con su nombre y, cuando cumplió la mayoría de edad, editó su primer disco, "Huracán", por el que obtuvo un disco de oro y otro de platino. Con su segundo álbum, "Besoin", consiguió un nuevo disco de oro. Hasta se trasladó a Los Ángeles con un nuevo trabajo, "Stephanie".
Los rumores apuntan a que no se lleva muy bien con su hermana, la princesa Carolina, aunque su relación con su hermano, el príncipe Alberto, es inmejorable.
Se la ve poco en actos oficiales como miembro de la Familia Real monegasca, pero todos los años aparece en las revistas en la inauguración del Festival Internacional del Circo de Montecarlo, de cuyo comité organizador es vicepresidenta.
AMORES Y DESAMORES
Su lista de conquistas es nutrida y en ella conviven automovilistas (Paul Belmondo, hijo del conocido actor); actores (Anthony Delon, hijo del famoso actor, y Rob Lowe); “playboys” (Mario Oliver); rockeros (Ron Bloom); o empresarios inmobiliarios (en 1990 anunció su compromiso con Jean Yves Lefur, pero aquello no fraguó).
Hay que hacer dos capítulos aparte entre las profesiones de sus compañeros de amor: los guardaespaldas y los miembros de la farándula del circo.
En diciembre de 1991 se le vio por primera vez en público acompañada por un guardaespaldas, Daniel Ducruet. Meses más tarde, en mayo de 1992, anunció que ambos esperaban su primer hijo, lo que le supuso la ruptura de las relaciones con su padre, el príncipe Rainiero, quien prescindió de su presencia en los actos oficiales del Principado. En noviembre de 1992, Estefanía dio a luz en el Hospital Princesa Grace de Mónaco a su primer hijo, Louis. En mayo de 1994 tuvo a su segundo descendiente, en esta ocasión una niña de nombre Pauline.
Ducruet y ella se casaron el 30 de junio de 1995 en la alcaldía de Montecarlo, en la más estricta intimidad. Pero unas fotos en las que aparecía Ducruet, a principios de agosto de 1996, haciendo el amor con una bailarina belga de "striptease" provocó su divorcio el 4 de octubre de 1996.
Un año después, la menor de las princesas monegascas aparecía públicamente acompañada por otro guardaespaldas, de nombre Jean Rymond Gottlieb, que se convirtió en el padre del tercer hijo de la princesa, esta vez una niña, Camila Marie Kelly, que nació en julio de 1998. Sin embargo, su relación con Gottlieb no prosperó.
Louis y Pauline están en la línea de sucesión al trono de Mónaco, después de que su madre los legitimase al casarse con Ducruet. Sin embargo, Camille no ha sido reconocida y no está en la línea de sucesión al trono.
En 2002 se conoció su relación con el domador de elefantes Franco Knie: viajaban en un "trailer" por Europa con un circo. El 12 de septiembre de 2003, se casó con el joven equilibrista y malabarista acrobático portugués Adans López Peres, diez años menor, en el Ayuntamiento de Ginebra. El 22 de julio de 2004, el periódico alemán "Bild" informó que Estefanía se había separado de Peres.
Entonces, le preguntaba la periodista de "Marie-Claire" en diciembre de 2008, en una de las pocas entrevistas que ha concedido Estefanía de Mónaco, qué queda de aquella "princesa rebelde", a lo que la monegasca contestaba:.
"
Ya no tengo 20 años, aquello fue hace mucho tiempo. Hago la compra en "Carrefour" como todo el mundo, crío a mis hijos con normalidad (...) Pero si les hace ilusión, si así duermen mejor, no importa. No he hecho ninguna revolución por ahora, he hecho lo que la vida me ha permitido hacer".