¿Cómo puedo rejuvenecer mi cara sin terminar pareciendo una muñeca sin expresión? Con la mesoplastia facial, un tratamiento sin cirugía de por medio que repone el volumen allí donde se ha perdido, tratando las arrugas y reestructurando el tejido de base a través de unas inyecciones en la dermis.
Objetivo del 2010: rejuvenecer. Pero… ¡Atención¡ No queremos que este afán, y al mismo tiempo derecho que tenemos por quitarnos años, nos deje la cara de Nicole Kidman. Por ello, la
mesoplastia es la técnica perfecta, ya que repone el volumen de nuestro
rostro eliminando las arrugas y mejorando notablemente el aspecto de nuestra piel sin necesidad de anestesia ni cirujanos de por medio.
“Sustancias mágicas”
Lo que hace esta técnica es introducir en nuestra dermis unas agujas intradérmicas repletas de unas sustancias que podríamos llamar milagrosas.
Consisten en dosis de ácido hialurónico -usado por su gran capacidad de retención de agua-, toxina botulínica -más conocido como Botox- y ácido hialurónico reticulado -para rellenar los surcos de los
labios-. El ácido hialurónico se usa porque es perfecto para dar volumen en los surcos que han dejado las arrugas y porque igualmente es genial para estimular el fibroblasto (células que estimulan la producción de colágeno); junto a las vitaminas, oligoelementos y minerales que se añaden para pronunciar su efecto.
Otra sustancia que se utiliza en la mesoplastia facial es el ácido poliláctico, que “resulta perfecto para combatir la flacidez”, asegura la Dra Inmaculada Sánchez Bejo, responsable del Departamento de Medicina Estética Facial de Planas Day Madrid.
En realidad, todas estas sustancias actúan sobre la dermis y la epidermis, restaurando volúmenes y retensando la piel, de modo que se consigue estimular, regenerar y rejuvenecer la piel, pero también aumentar su densidad, aportar nutrientes y
antioxidantes para mejorar la silueta facial.
Sin incisiones ni suturas
Se trata de un procedimiento totalmente ambulatorio que tiene como objetivo “super nutrir” nuestra piel para estimular los fibroblastos, construir las columnas tensionales, reparar e hidratar los tejidos, regenerar y corregir volumen, surcos y atenuar las arrugas.
Es ideal para mujeres que lo necesiten y cuyas edades oscilen entre los 30 y los 50 años de edad. Según los expertos, a menor edad, el procedimiento sirve para una mayor prevención, revitalización e hidratación y a mayor edad, servirá para regenerar y bioestimular.
A diferencia de otros procedimientos, como los
peeling o las cremas que actúan superficialmente, la mesoplastia facial es un tratamiento que cuida nuestra piel desde dentro.
La técnica se lleva a cabo en dos sesiones que suelen durar de 30 a 45 minutos y bajo anestesia local (sólo para evitar las molestias de los pinchazos). Después, en una segunda sesión, es cuando se aplican las vitaminas y los implantes. Eso sí, no dura para siempre. Cada cuatro o seis meses requiere de ciertos retoques.