Si estás dispuesta a deshacerte de esos incómodos kilos de más y no sabes por donde empezar, te recomendamos seguir estos consejos básicos para adelgazar sin demasiado esfuerzo.
Olvídate de contar calorías, los consejos que te ofrecemos bastarán para que te sientas más ligera y consigas
adelgazar de forma segura y progresiva.
DESAYUNO EQUILIBRADO
Olvídate de salir de casa con sólo un café. El desayuno es la primera y más importante comida del día para el organismo, así que debe ser abundante y completa.
Incluye fruta natural, cereales o pan integrales y proteínas bajas en grasa como la pechuga de pavo, jamón magro, queso fresco, yogures descremados o derivados de
soja.
SI COMES FUERA…
No te preocupes si comes fuera de casa, evita en lo posible las salsas y modera el consumo de pan.
Apuesta por las ensaladas y elaboraciones con verduras para el primer plato. Para los segundos, las carnes magras y pescados cocinados a la plancha o asados serán tu mejor elección. De postre, fruta, yogur o simplemente una reconfortante infusión.
Como bebida, el agua, aunque de vez en cuando puedes disfrutar de una copa de vino.
CUANDO COMES EN CASA…
Las formas de cocinar más aconsejables y a las que debes acostumbrarte son el hervido, parrilla, brasa, plancha, vapor y horno. Lo ideal es que los alimentos se elaboren en sus propios jugos, si es necesario con un chorrito de aceite de oliva virgen.
No te cortes y añade a tus platos, ajo, cebolla, limón o especias al gusto que aporten sabor y aroma sin sumar calorías ni grasas innecesarias.
Un buen truco para limitar las cantidades es comer en platos de postre, caben menos alimentos y al terminar tendrás la sensación de haber tomado un plato normal.
EL POSTRE
Cuando la comida ha sido suficiente se puede prescindir del postre de forma natural, sin hacer ningún esfuerzo.
Asegúrate de comer despacio y hacer que la comida dure unos 25 minutos, tiempo en que el estómago tarda en convencerse de que está lleno, en otras palabras, necesitas ese tiempo para sentir sensación de
saciedad. Así que, espera un poco antes de tomar el postre, ya que es posible que tu cuerpo no te lo pida.
SIN SAL Y SIN AZÚCAR
Si eres de las que no pueden comer sin el salero cerca, habrás dado un gran paso si te acostumbras a reducir la cantidad de sal que añades a las comidas, ya que es una eficiente captadora de líquidos que te hace sentir hinchada.
Sustituye el azúcar que normalmente añades a los alimentos por edulcorante, podrás ahorrarte bastantes calorías.
Si el sabor de los edulcorantes no te convence, prueba con la fructosa, necesitas la mitad de cantidad con respecto al azúcar para conseguir el mismo dulzor y por tanto consumirás un 50% menos de calorías.
AGUA Y EJERCICIO
Para facilitar la eliminación natural de
toxinas del organismo, bebe como mínimo 1 litro y medio de agua al día.
Vete andando al trabajo, al supermercado o a clase siempre que las distancias lo permitan y olvídate del ascensor, son sencillos gestos que a simple vista parecen insignificantes, sin embargo, bastan para mantener alejada la depresión, poner en marcha tu organismo, tonificar los músculos y ayudarte a perder peso.
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