Minimalismo, serenidad y confort definen la estética japonesa. Un toque oriental en la decoración contribuye a crear equilibrio y armonía en tu hogar.
En un mundo en el que las prisas marcan nuestro día a día, la cultura oriental fija la
mirada en la tranquilidad y el sosiego.
Su mobiliario llama la atención por estar enriquecido con diseños que no recargan el
ambiente, y a pesar de ocupar su espacio la atmósfera que transmiten es diáfana. El perfecto equilibrio entre exotismo y minimalismo crean un área apacible y en sintonía.
No tienes porqué convertirte en fiel seguidora del "feng shui" ni ser una experta en artes marciales para intentar que en tu
hogar se respire una atmósfera relajada y ágil, traspasada por las formas y colores.
Un toque zen en el mobiliario con seguridad hará sentir que al llegar a
casa te invade una sensación de calma y bienestar que tiene que ver con la decoración que te rodea. Ese placer es el que provocan las líneas suaves, ligeras y delicadas del mobiliario oriental.
Una estética que en su estado puro quizá resulte excesiva, pero inspirándose en ella, imbuida de un
estilo contemporáneo puede otorgar un gran abanico de posibilidades. Su elaboración en roble aporta claridad al
ambiente y sus líneas abiertas en estanterías y mesas generan amplitud de espacio.
Las consolas y cómodas son auxiliares que marcan tendencia. Las más recargadas en tonos bermellón con dibujos alegóricos a escenas de bailes o luchas han dado paso a delicadas formas asimétricas, a blancos resplandecientes y a sofisticados metalizados en plata.
PARA TODOS LOS ESPACIOS
La firma de muebles
Artcromo presenta diferentes diseños, adaptables todos ellos a espacios grandes y pequeños. Muebles funcionales en su colección
Shio que con pequeños detalles en la apertura y cierre de puertas cambia por completo el
estilo de una vitrina o de un auxiliar para la televisión.
La colección
Barglass dibuja un comedor refinado no exento de exotismo. Se presenta en teca natural y permite crear un espacio moderno y cosmopolita muy actual.
Las estanterías son el apartado estrella y gracias a que con ellas se pueden formar diferentes composiciones su punto de ubicación puede ser móvil, según se vayan modificando nuestras necesidades y el deseo de hacer un cambio en la decoración sin que tener que comprar muebles adicionales.
Los
complementos son una opción perfecta para crear
ambiente. Cojines, cuadros y espejos contribuyen a crear atmósfera. Budas en señal de oración, diseños con simbología japonesa y
plantas, no muchas, pero sí las suficientes: cañas de bambú, helechos, olivos u hojas de palma marcarán el toque definitivo.
ACTUALIZA EL DORMITORIO
El universo más privado de nuestro hogar tiene como base en la decoración oriental el tatami como lugar de reposo. En este caso, Artcromo propone una actualización al colocarle sobre una base de teca con bambú natural con un cabecero de
estilo contemporáneo.
Si decides no ir tan lejos, apuesta por sábanas de estampados relajantes. Siguiendo los dictados de la filosofía zen, distribuir todo de manera ordenada, te ayudará a generar un
ambiente libre y diáfano.
Deja libre lugares de paso, los muebles no pueden convertirse en un obstáculo, incluso aunque sea salvable. El acceso hacia ventanas, especialmente, debe de ser directo, sin estorbos que hagan dar un rodeo.
Y, ante todo, no intentes aprovechar el espacio combinando dos
ambientes diametralmente opuestos: en el lugar de reposo, descanso y trabajo, no
casan bien. Monta tu
oficina en otro espacio de la
casa.