La última aparición pública de la protagonista de "Titanic" en la ceremonia de los Oscar, hace algunas semanas, fue toda una premonición de que algo no iba bien entre Kate Winslet y su esposo, Sam Mendes. Ahora han confirmado su separación.
La protagonista de “Criaturas celestiales” y el director de
cine y teatro británico, Sam Mendes se han separado tras casi siete años de matrimonio, según ha informado el abogado de la
pareja.
La separación no ha sido flor de un día, la
pareja lleva desde principios de años sin convivir bajo el mismo techo pues, según ha confirmado Keith Schilling, del bufete Schillings, fue en esa fecha cuando la
pareja oficializó de manera legal su nueva situación.
El abogado ha confirmado que la situación se ha resuelto de forma "amistosa" y de "mutuo acuerdo". La
pareja es una de las más admiradas del Reino Unido y esta decisión les ha producido una gran tristeza, especialmente por cuánto pueda afectar a su hijo Joe.
"Ambos están totalmente comprometidos con la futura crianza conjunta de su hijo", afirmó el letrado, que añadió que "piden a los medios de comunicación que respeten la intimidad de la familia".
VACACIONES Y BODA
Winslet y Mendes se casaron en una ceremonia secreta en el Caribe en el transcurso de unas vacaciones en mayo del 2003, meses antes de que, en diciembre de ese año, naciera su pequeño.
La
actriz tiene otra hija, Mia, de diez años, fruto de su matrimonio con el también director Jim Threapleton.
Winslet, que, tras varias nominaciones, el año pasado ganó un Óscar por su papel en "The reader" (El lector), estuvo casada durante poco más de tres años con Threapleton, del que se divorció en diciembre del 2001.
Mendes, que obtuvo el Óscar al mejor director en el 2000 con la película de su debut, "American Beauty", antes de su matrimonio se le relacionó con las actrices Jane Horrocks y Rachel Weisz.
En 2008, una película volvió a unir a Leonardo DiCaprio y a la
actriz británica, tras su química con "Titanic", fue "Revolutionary road" , casualmente dirigida por Sam Mendes. Su interpretación le valió a la
actriz un nuevo Globo de Oro como mejor
actriz dramática.
Kate Winslet está considerada una de las mujeres más elegantes del panorama cinematográfico. La noche de los Oscar volvió a dejar su inigualable sello en la alfombra roja donde deslumbró con un vestido de YSL plateado en dos piezas y un collar de diamantes valorado en 2,5 millones de dólares (1,8 millones de euros) a juego con unos pendientes de diamantes amarillos de 10 quilates y un brazalete de la casa Tiffany & Co.
Su figura y su peso siempre han sido objeto de comentario por no adaptarse, según algunos a los cánones esteriotipados de
belleza.
A finales de 2009, la
actriz ganó una demanda con una indemnización de 25.000 libras (unos 40.756 dólares) al periódico "Daily Mail", que había publicado una noticia falsa en la que la acusaba de mentir sobre el régimen de ejercicios que seguía para mantenerse en forma.
La abogada de la
actriz, Rachel Atkins, argumentó ante el juez que el artículo publicado a principios del 2008 en el tabloide conservador, titulado "¿Debería Kate Winslet ganar un Oscar a la
actriz más irritante del mundo?", causó a la intérprete gran ofensa y angustia.
Acompañado de fotos de sus desnudos cinematográficos, el artículo la acusaba de haber minimizado la gimnasia que hace para estar delgada.
En concreto, el diario ponía en duda una declaración de la
actriz a la revista "Elle" que rezaba: "No voy al
gimnasio porque no tengo tiempo, pero hago en casa los ejercicios de los DVD Pilates durante veinte minutos o más al día".
La estrella consideró que el artículo dañaba su "reputación personal y profesional", ya que se la suele percibir socialmente como una persona sensata que acepta sin complejos su físico.
"La demandante ha defendido con frecuencia el derecho de las mujeres a aceptar su imagen, y al acusarla de intentar engañar al público (en relación a ese asunto), le causó mucha angustia. Simplemente, no es cierto", afirmó su abogada.
El "Daily Mail" publicó una disculpa el pasado. Pero esta no ha sido la única vez, en 2007, Winslet ganó otro caso de libelo contra la revista británica "Grazia", a la que demandó por publicar erróneamente que había acudido a un médico dietista para controlar su peso.